Oficina de Comunicación

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El obispo de Guadix, Mons. Ginés García, ha sido nombrado Consiliario de  la Asociación Católica de Propagandistas. El nombramiento ha sido realizado por la Conferencia Episcopal Española y ha sido aprobado en la última reunión de la Comisión Permanente, que ha tenido lugar los días 23 y 24 de febrero, en la casa de la Iglesia, de Madrid.

En la rueda de prensa que ha tenido lugar en la mañana del jueves 25 de febrero, el Secretario General de la CEE, José María Gil Tamayo, ha comentado que, entre los nombramientos realizados por la Permanente, estaba el de Mons. Ginés García como Consiliario de  la Asociación Católica de Propagandistas –ACdP-. Sustituye a Mons. D. Fidel Herráez Vegas, que ocupaba este cargo desde el año 2012.

Este miércoles 24 de febrero termina la 237º reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, que comenzó el martes y que forma parte del calendario ordinario de reuniones establecido. El obispo accitano, Mons. Ginés García, pertenece a la Permanente de la CEE por el hecho de ser Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social. Los trabajos se están realizando en la sede de la Casa de la Iglesia, en Madrid.
En este encuentro participan por primera vez el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Mons. Francisco Javier Pérez González, y el arzobispo de Burgos, Mons. Fidel Herráez Vegas. El primero se incorpora a la Plenaria en representación de la provincia eclesiástica de Pamplona, al quedar ésta sin representación por el nombramiento de Mons. Juan José Omella como arzobispo de Barcelona. Por su parte, Mons. Fidel Herráez Vegas representa en la Permanente a la provincia eclesiástica de Burgos, tras su toma de posesión el 28 de noviembre de 2015.

El lunes 22 de febrero, el obispo de Guadix, Mons. Ginés García, se desplazó hasta Granada para  hablar a los sacerdotes granadinos en una sesión de formación permanente que, como suele ser habitual, tuvo lugar en el Seminario Mayor San Cecilio.

El obispo habló a los sacerdotes del "Motu Proprio" del Papa Francisco "Mitis Iudex Dominus Iesus", sobre la reforma del proceso canónico para las causas de declaración de nulidad del matrimonio en el Código de Derecho Canónico, y les  explicó la importancia tiene para los sacerdotes desde el punto de vista pastoral y de acompañamiento a los fieles.

Del lunes 15 al viernes 19 de febrero, en la parroquia de Santa María  de Huéscar, han tenido lugar los ejercicios espirituales que todos los años en colaboración con la parroquia organiza la fraternidad dominicana de Huéscar.

Los ejercicios han estado dirigidos por el padre dominico Nicasio Martín Ramos. Cada día ha dado  dos  charlas, una por la mañana y otra por la tarde.  Como no podía ser de otra manera, su temática se centró en el  Año de la Misericordia que estamos viviendo en toda la Iglesia. Después de cada reflexión hubo tiempo para la oración.

Los religiosos de la diócesis accitana celebraron, el pasado domingo 14 de febrero, la clausura del Año de la Vida Consagrada, al tiempo que participaban en una celebración jubilar, con motivo del Año de la Misericordia. La celebración tuvo lugar en la catedral de Guadix y convocó a la mayor parte de los religiosos y, sobre todo, religiosas que hay en la diócesis accitana. Presidió la celebración el Obispo de Guadix, Mons. Ginés García, que alentó a los religiosos a vivir con intensidad su vocación y, a todos los fieles, a pedir por las vocaciones, en especial, a la vida consagrada.

Los religiosos tuvieron una jornada de preparación el día anterior. Durante toda la mañana del sábado 13 de febrero, en el Centro Diocesano de Espiritualidad, tuvieron un retiro espiritual, dirigido por el Vicario General, José Francisco Serrano. La comida fue compartida, con los alimentos que cada comunidad había preparado y que fueron compartidos entre todos.

Al día siguiente, el domingo, la celebración comenzó en las cercanías de la catedral. Todos quedaron convocados en la iglesia de La Concepción para iniciar, desde allí, una marcha hasta el templo catedralicio, que es el único espacio jubilar que se ha establecido en la diócesis de Guadix durante este Año de la Misericordia. Allí, lo primero que hicieron fue pasar por la puerta santa. Después, celebraron la Eucaristía, que estuvo presidida por el Obispo accitano.

Durante la Eucaristía,las distintas comunidades de religiosos que hay en la diócesis participaron de una u otra manera, tanto en las lecturas, como en la ofrendas,moniciones,... El Obispo reconoció la gran labor que realizan las congregaciones religiosas en la diócesis accitana, en sectores diversos de la pastoral: desde las parroquias, hasta la atención a los mayores, o la educación. También les alentó a vivir con intensidad su vocación y a pedir por las vocaciones, de las que tanto necesita la Iglesia y, en concreto, la Diócesis de Guadix. La celebración sirvió, además, para que los religiosos y religiosas renovaran su consagración.

Será el próximo sábado 20 de febrero, en la catedral accitana, a las 7 de la tarde. Además de la Misa Jubilar, habrá una marcha y un concierto-oración

El Secretariado de Infancia y Juventud ha convocado a los jóvenes de la Diócesis de Guadix a participar en la celebración del Jubileo de la Misericordia, que tendrá lugar el próximo sábado 20 de febrero, en la catedral. Están convocados todos los jóvenes de la diócesis para participar en una jornada en la que habrá de todo: marcha, Misa y música.

Los jóvenes están convocados no en Guadix sino en Paulenca, a las 5 de la tarde. Allí comenzarán con una oración y marcharán caminando hacia la catedral de Guadix. El trayecto es corto, pero servirá para estrechar lazos, para compartir y para crear grupo.

La verdadera misión de cada uno en la vida suele llegar después de muchos años. Se puede incluso morir sin ser consciente de ella, pero habiéndola realizado. Se trata de la misión personal y única que Dios nos ha reservado desde toda la eternidad.
Hay excepciones. Y se les conoce, porque son personas que a edad muy temprana, con frecuencia en la adolescencia, toman conciencia de su vinculación y pertenencia absoluta al Señor y desde esta experiencia, configuran toda su existencia.
San Pedro Poveda fue uno de estos privilegiados. Todas sus biografías resaltan la temprana atracción de Pedro Poveda por el sacerdocio. Su juego preferido de niño era el de decir misa. Y como bien escribe María Dolores Gómez Molleda, una de sus mejores conocedoras, para el niño Poveda no era un juego solamente “estaba cumpliendo un primer acto de fidelidad a su destino” Nació, podemos decir, para ser sacerdote. Sus últimas palabras antes de partir para el martirio fueron: “soy sacerdote de Cristo”. La vocación sacerdotal configuró su ser hasta no poderse comprender fuera de ella: “Señor, - escribe él – que yo sea sacerdote siempre en pensamientos, palabras y obras.

Cáritas Parroquial de Huéscar celebró el pasado viernes 12 de febrero un encuentro al que fue invitado todo el voluntariado de Cáritas parroquial. En este encuentro se pretendía que los voluntarios jóvenes y adultos se conocieran e intercambiaran opiniones e ideas para potenciar la labor de Cáritas en la parroquia. También se buscaba ver la manera de hacer llegar la tarea del voluntariado a más personas y dar a conocer el trabajo que realiza Cáritas en Huéscar.

Tras la acogida del grupo, se dedicó un espacio para la oración. Una oración del voluntariado sirvió para pedir fortaleza en la misión y en la vida.

SIEMPRE ES TIEMPO DE SEMBRAR

Guadix, 16 de enero de 2016

  Queridos hermanos y hermanas:

El inicio del nuevo año es también el momento en que Manos Unidas - Campaña contra el Hambre- hace una llamada a comenzar una nueva campaña en favor de los hombres y mujeres más pobres de la tierra. Cómo hemos de agradecer, entre otras muchas cosas, a esta gran familia de Manos Unidas el que no permita que se adormezca nuestra conciencia frente a la realidad de la pobreza, que en este caso es indignidad no sólo para el que la padece, sino tambien para el que la permite.

SIEMPRE ES TIEMPO DE SEMBRAR

Guadix, 16 de enero de 2016

Queridos hermanos y hermanas:

El inicio del nuevo año es también el momento en que Manos Unidas - Campaña contra el Hambre- hace una llamada a comenzar una nueva campaña en favor de los hombres y mujeres más pobres de la tierra. Cómo hemos de agradecer, entre otras muchas cosas, a esta gran familia de Manos Unidas el que no permita que se adormezca nuestra conciencia frente a la realidad de la pobreza, que en este caso es indignidad no sólo para el que la padece, sino tambien para el que la permite.

El lema de este año es muy sugerente, al menos para mí: “Plántale cara el hambre: Siembra”. Eso de sembar me gusta. Si en el ciclo de la naturaleza hay tiempos propios para la siembra, en lo que se refiere a hacer el bien, no lo hay. Siempre es tiempo de sembrar. Cualquier momento y circunstacia es apropiado para echar la semilla del bien en el buen campo del mundo.

Es verdad que la siembra tiene mucho de misterio, pero también de confianza. Sembrar es una aventura, pero bien sabemos que el que no siembra tampoco recoge. Para recoger hay que sembrar. Por eso, el sembar no es propio de los miedosos ni de los desconfiados. En el momento que nos ha tocado vivir hemos de apostar por la siembra, por la siembra para el bien. El compromiso de la construcción de un mundo mejor no es tarea de los otros, sino que lo es también nuestra, de cada uno. Todos hemos de sembrar. Hemos de plantarle cara al mal en cualquiera de los rostros con los que se presenta en el mundo. Al mal hay que plantarle cara, y hay que hacerlo con el bien que es lo único que lo vence. ¿Queremos plantarle cara al hambre?, pues hagámoslo con la solidaridad, con la entrega, y hasta con la denuncia de las causas que lo provocan.

Este año tenemos un motivo especial para luchar contra el hambre: el Año santo de la Misericordia al que nos ha convocado el Papa Francisco. Una de las obras de misericordia es dar de comer al que tiene hambre.

Es bueno que volvamos a la misericordia, porque siempre es tiempo de misericordia. Y desde el Dios de la misericordia que nos invita a serlo también nosotros, descubrir, o redescubrir, las obras de misericordia y ponerlas en práctica. Será una oportunidad y un modo de despertar nuestra conciencia y entrar en el corazón de los más necesitados que es también el corazón del Evangelio, donde late el corazón de Dios que es misericordia. Las obras de misericordia, tomadas del Evangelio, nos hacen darnos cuenta si vivimos o no como discípulos de Cristo.

Manos Unidas, que nace del Evangelio y crece en la tierra de la comunidad eclesial, es consciente que los cristianos sólo somos creíbles cuando vivimos la misericordia con los demás. Una Iglesia que no transparente la misericordia de Dios tiene poco que decir al mundo. Por eso, confiados en el Dios que es misericordia, queremos recordar que a nosotros nos toca sembrar, y esperar a que la semilla dé fruto. Hemos de sembrar esperanza, sembrar ilusión; hemos de sembrar solidaridad y compromiso para con los más ncesitados; hemos de sembrar fortaleza y vida para todos; hemos de sembrar sin cansarnos y con confianza. No hay ninguna obra buena que deje de dar fruto. Por eso, es fundamental la fe. Manos Unidas trabaja desde la fe y para la fe. Cada día del año son miles los hombres y las mujeres que, de modo voluntario, riegan la semilla de Manos Unidas, que hoy se han convertido en arboles grandes que dan frutos abundantes. Y los seguirán haciendo, y los seguiremos haciendo, y ojalá vengan otros muchos más a hacerlo.

Una de esas semillas se planta cada año en esta iglesia diocesana de Guadix. Este año lo sembraremos para que dé fruto en la India y en Perú. En un proyecto de ayuda socio-sanitaria en una de las zonas más pobres y atrasadas de la India (dirigido especialmente a la población femenina de 0 a 23 años, a las embarazadas y lactantes), y en una biblioteca para Perú (el proyecto pretende implantar la biblioteca con diversos textos, ordenadores y materiales necesarios, al tiempo que generar el ambiente adecuado para motivar la lectura y elaboración de las tareas escolares. Los beneficiarios directos serán 161 niños y niñas y los indirectos sus padres y familiares, unas 500 personas). La semilla crecerá, y nos alegraremos de ver el fruto, como cada año.

Os animo a todos a colaborar con Manos Unidas. Podéis hacerlo con vuestra aportación económica, o con la participación en las actividades que se organizan; pero no lo olvidéis, podéis hacerlo también siendo voluntarios de Manos Unidas. Si os llega este mensaje a los jóvenes, atreveros a comprometeros, e invitar a vuestros amigos y conocidos.

Con mi afecto y bendición.

+ Ginés, Obispo de Guadix