Imprimir esta página

Vivir la Navidad en el Hospital Comarcal de Baza

Escrito por  |

 

“había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre sus rebaños. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que serán para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2, 8-11)

Y otro año más llega el Adviento y la Navidad en nuestro calendario litúrgico. Como todos sabemos, el Adviento es la preparación espiritual para celebrar la Navidad, el Nacimiento del Señor, que debemos de celebrarlo con alegría porque Dios se hace hombre para salvarnos...


Pero, las enfermedades no entienden ni de fechas ni de celebraciones. Por eso, los hospitales no cierran por Navidad. Muchos enfermos de nuestra diócesis, al padecer una enfermedad o estar recibiendo un tratamiento para el que necesitan ser hospitalizados, no pueden pasar las Navidades en sus casas, rodeados de sus seres queridos. A eso habrá que añadirle la situación de pandemia de Covid-19 que vivimos actualmente, donde el aislamiento del enfermo se hace más latente en los hospitales, debido a las estrictas normas sanitarias establecidas. Por ello, los profesionales sanitarios, incluidos los capellanes, intentaremos que el espíritu navideño propio de estas fechas inunde los hospitales para dar esa alegría y esperanza donde más se necesita, especialmente a los niños, que son aquellos que menos entienden de enfermedades.
Pero cómo, ¿cómo podremos celebrar cristianamente la Navidad en un hospital?
Los profesionales sanitarios buscan siempre romper la rutina trasmitiendo vida y cariño a los pacientes y a sus familias, con más esfuerzo incluso que en el resto del año. Aquí, en este Hospital Comarcal de Baza, podemos ver cómo en años anteriores se adornaban los pasillos y las habitaciones con el nacimiento, el árbol de Navidad, guirnaldas y otros elementos decorativos. También se ofrecían menús especiales para esos días señalados como Noche Buena, Año Nuevo o Día de Reyes…, y se permitía estar a más familiares en las habitaciones, para cenar o comer juntos, improvisar pequeños conciertos de villancicos por los pasillos y hasta que el capellán llevara el Niño Jesús por las habitaciones de los enfermos el día de Navidad, para que aquellos que quieran, puedan venerarlo con devoción; y cómo no, organizar visitas especialmente para los niños de los Reyes Magos ….

Pero este año va a ser muy distinto en esos aspectos. Evidentemente, no se podrán hacer muchas de las cosas que se hacían a causa del Covid-19, por eso, este año será muy especial. Pero, a pesar de todas las restricciones que haya, sabremos salir de la rutina hospitalaria y generar ese ambiente festivo y cristiano, fortaleciendo más a los enfermos, generando tranquilidad y serenidad para su recuperación, y seguiremos administrando los sacramentos.

Cuando llegue la Navidad al hospital, este año la viviremos de una manera muy especial y, aunque no haya movimiento de visitas …, seguirá la capilla abierta como todos los días, se colocará como en años anteriores el Nacimiento y el niño Jesús estará presente para aquellos que quieran y puedan se acerquen a adorarlo, evidentemente siguiendo las medidas sanitarias. También se seguirá administrando los sacramentos como hasta hoy y seguiremos fortaleciendo a los enfermos, anunciando que el Hijo de Dios, Jesucristo, se ha hecho hombre para darnos vida.
También habrá adornos navideños por los pasillos y nacimientos por todos los rincones, en lugares visibles, colocados por el personal sanitario. Se seguirá humanizando la sanidad, ya que el objetivo es que los enfermos vivan su enfermedad de otra manera en estas fechas, donde los cristianos debemos alegrarnos, como anunciaron los ángeles a los pastores, por el nacimiento de Cristo. Y, sobre todo, se seguirá haciendo lo más agradable posible la estancia de los enfermos, evitando que se sientan muy solos y permitiéndoles que vivan con esperanza y alegría estos días.

Rafael Tenorio
Delegado Pastoral de la Salud
Capellán del Hospital comarcal de Baza