Oficina de Comunicación

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HOMILÍA EN EL DÍA DE PASCUA

Guadix, 16 de abril de 2017.

Ofrezcamos, queridos hermanos y hermanas, la ofrenda de alabanza al Padre a gloria de la Víctima propicia de la Pascua, que es nuestro Señor, vencedor de la muerte e inmortal por los siglos.

“Lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta”, hemos cantado en la Secuencia. La vida que había muerto en la cruz, ahora se ha levantado triunfante. Por eso, nuestro anuncio pascual devuelve la esperanza a los que la dejaron encerrada en una tumba, en tantas tumbas que los hombres han escavado con la ausencia de Dios y la exclusión del otro. El anuncio pascual devuelve también la alegría a los que la dejaron colgada en el madero de la desilusión y la derrota. Cristo Resucitado es la causa de nuestra esperanza y de nuestra alegría, porque ha vencido, porque le ha ganado la batalla al mal que es la falta de amor.

HOMILÍA EN EL DÍA DE PASCUA

Guadix, 16 de abril de 2017.

Ofrezcamos, queridos hermanos y hermanas, la ofrenda de alabanza al Padre a gloria de la Víctima propicia de la Pascua, que es nuestro Señor, vencedor de la muerte e inmortal por los siglos.

“Lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta”, hemos cantado en la Secuencia. La vida que había muerto en la cruz, ahora se ha levantado triunfante. Por eso, nuestro anuncio pascual devuelve la esperanza a los que la dejaron encerrada en una tumba, en tantas tumbas que los hombres han escavado con la ausencia de Dios y la exclusión del otro. El anuncio pascual devuelve también la alegría a los que la dejaron colgada en el madero de la desilusión y la derrota. Cristo Resucitado es la causa de nuestra esperanza y de nuestra alegría, porque ha vencido, porque le ha ganado la batalla al mal que es la falta de amor.

HOMILÍA EN LA VIGILIA PASCUAL

Guadix, 15 de abril de 2017.

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:

El día ha vencido a la noche, y el poder de las tinieblas ha sido aniquilado por la fuerza de la resurrección del Señor. Sí, verdaderamente, Cristo ha resucitado y viene con nosotros. El amor con que nos amó ha roto las cadenas del mal y de la muerte. En su victoria hemos vencido todos. Por el bautismo se nos han abierto las puertas del Reino eterno de Dios.

HOMILÍA EN LA VIGILIA PASCUAL

Guadix, 15 de abril de 2017.

Queridos hermanos y hermanas en el Señor:

El día ha vencido a la noche, y el poder de las tinieblas ha sido aniquilado por la fuerza de la resurrección del Señor. Sí, verdaderamente, Cristo ha resucitado y viene con nosotros. El amor con que nos amó ha roto las cadenas del mal y de la muerte. En su victoria hemos vencido todos. Por el bautismo se nos han abierto las puertas del Reino eterno de Dios.

Terminada la Semana Santa, la diócesis de Guadix se dispone a celebrar su Semana de Teología. Tendrá lugar del 24 al 27 de abril, tanto en Guadix como en Baza, y tendrá como tema la evangelización en la cultura actual: “Evangelización 3.0”. Durante cuatro días, diferentes ponentes van a disertar sobre algunos de los ámbitos en los que se desarrolla la evangelización en la actualidad: la sociedad, la parroquia, la ecología y el respeto por el medio ambiente y, por supuesto, las redes sociales. Como siempre, las conferencias serán de acceso libre hasta completar el aforo.

“PORQUE DIOS ESTABA CON ÉL”

Las palabras del apóstol -“porque Dios estaba con él”- escuchadas en la primera lectura Hch 10,34a.37-43), resuenan hoy en mí de una manera especial. Me provocan el entender que la razón fundamental de la resurrección de Jesús, es el hecho de que Dios estaba pendiente de él y, la razón de su actuar cotidiano en medio de las gentes, también venía provocada por esa experiencia que Jesús tenía. Porque Dios estaba con él, “pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo”; porque Dios estaba con él, resucitó a Lázaro, su amigo; dio de comer a una multitud, perdonó a la pecadora, curó al ciego, al cojo, al lisiado; enseñó y corrigió a los discípulos, perdonó al ladrón crucificado junto a él, desenmascaró a Judas, alentó a las multitudes y ofreció razones para el actuar y vivir coherentemente; porque Dios estaba con él, dio incondicionalmente la vida por amor. ¡Qué importante es sentir en tu vida que Dios está contigo, que hay alguien contigo, pendiente de ti en todo momento!

“PORQUE DIOS ESTABA CON ÉL”

Las palabras del apóstol -“porque Dios estaba con él”- escuchadas en la primera lectura Hch 10,34a.37-43), resuenan hoy en mí de una manera especial. Me provocan el entender que la razón fundamental de la resurrección de Jesús, es el hecho de que Dios estaba pendiente de él y, la razón de su actuar cotidiano en medio de las gentes, también venía provocada por esa experiencia que Jesús tenía. Porque Dios estaba con él, “pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo”; porque Dios estaba con él, resucitó a Lázaro, su amigo; dio de comer a una multitud, perdonó a la pecadora, curó al ciego, al cojo, al lisiado; enseñó y corrigió a los discípulos, perdonó al ladrón crucificado junto a él, desenmascaró a Judas, alentó a las multitudes y ofreció razones para el actuar y vivir coherentemente; porque Dios estaba con él, dio incondicionalmente la vida por amor. ¡Qué importante es sentir en tu vida que Dios está contigo, que hay alguien contigo, pendiente de ti en todo momento!

HOMILÍA EN EL VIERNES SANTO
DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

Guadix, 14 de abril de 2017.

Durante este día de viernes santo la Iglesia se recoge en torno a la cruz del Señor. Miramos al que traspasaron, que elevado sobre la tierra nos atrae a todos hacia Él. La cruz con Cristo crucificado se convierte en el centro y sentido de nuestra vivencia de la fe.

Esta celebración de la pasión y muerte del Señor nos guía en el silencio y la soledad que se hace ante el misterio de la muerte del Justo. Miramos al Señor crucificado y nos identificamos con su sufrimiento, porque sabemos que es también el nuestro, el de la humanidad.

HOMILÍA EN EL VIERNES SANTO
DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

Guadix, 14 de abril de 2017.

Durante este día de viernes santo la Iglesia se recoge en torno a la cruz del Señor. Miramos al que traspasaron, que elevado sobre la tierra nos atrae a todos hacia Él. La cruz con Cristo crucificado se convierte en el centro y sentido de nuestra vivencia de la fe.

Esta celebración de la pasión y muerte del Señor nos guía en el silencio y la soledad que se hace ante el misterio de la muerte del Justo. Miramos al Señor crucificado y nos identificamos con su sufrimiento, porque sabemos que es también el nuestro, el de la humanidad.

HOMILÍA EN EL JUEVES SANTO
DE LA CENA DEL SEÑOR

Guadix, 13 de abril de 2017.

Es difícil definir el amor, diría que es casi imposible. Vemos sus obras, contemplamos sus manifestaciones, pero el amor es siempre más. Es el misterio que sustenta y da sentido a la vida del hombre. Ya lo dijo San Pablo, “si no tengo amor no soy nada (..) de nada me sirve”. El amor es una realidad para gustar y no para entender, porque las razones del amor, si las hubiera, son un misterio. San Juan de Ávila comienza su tratado sobre el Amor de Dios reconociendo que “Más mueve el corazón a amar que los beneficios; porque el que hace a otro beneficio, dale algo de lo que tiene; mas el que ama, da a sí mesmo con todo lo que tiene, sin que le quede nada por dar” (n.1). La esencia y la grandeza del amor no está en dar, sino en darse. Por eso, San Ignacio, en la contemplación para alcanzar amor de sus Ejercicios Espirituales, dice: “El amor se debe poner más en las obras que en las palabras”.