Vía Crucis y procesión de niños y monaguillos de catequesis en Huéscar

 

Como parte de la Cuaresma, el pasado viernes 1 de abril se celebró el rezo del Vía Crucis, con procesión incluida, de niños y monaguillos por los alrededores de la iglesia parroquial de Santa María, de Huéscar. Los niños y monaguillos, que se encuentran inmersos en el periodo de catequesis, realizaron este acto cuaresmal teniendo su salida por una de las puertas laterales de la Iglesia y realizando un recorrido por las propias calles anexas al templo. Afortunadamente, el tiempo acompañó en esta jornada y hubo muchas personas que los acompañaron en este acto.


Los niños, que aguardaban en su interior al lado de sus catequistas, mantuvieron la compostura y echaron un poco de paciencia hasta que el cuerpo de monaguillos se formó para la realización de la procesión. Había siete grupos de niños para portar el pequeño paso procesional. En total, más de 70 integrantes de la misma, que, con compostura y orden, iban rezando el Santo Vía Crucis, acompañado musicalmente por María de las Mercedes Carayol Marín y Lola Carayol Marín.
La comitiva se presentó tras la cruz parroquial, con ciriales y todos los grupos de catequesis, para culminar con el cuerpo de monaguillos, las andas del Santísimo Cristo del Amor y, tras él, el párroco, José Antonio Martínez, acompañado del seminarista Guillermo Parra.
Padres e hijos arroparon al Santísimo Cristo del Amor, que ya salió hace un mes en el Vía Crucis diocesano que realizó la delegación de Pastoral Juvenil en nuestra localidad de Huéscar. Ha sido bonito contemplar cómo, en el trascurrir de la procesión, la gente se iba uniendo al rezo del Vía Crucis. Al terminar la procesión, con la última estación dentro del templo, al llegar las andas al altar mayor se hizo un silencio para escuchar una saeta de María de las Mercedes a la Virgen de los Dolores, que preside el templo estos días al estar celebrándose su novena.

Guillermo Parra
Seminarista en Huéscar