Una competición entre centros estimula la clase de Religión Católica y convoca a más de 8.000 alumnos

La “gamificación” en el aula de Religión será uno de los temas tratados en el III Congreso del Profesorado de Religión Católica que se celebrará en Granada los días 19 y 20 de noviembre

Aprender jugando o jugar mientras se aprende, las dos cosas suenan igual de bien. Y eso es lo que están consiguiendo en un instituto de la ciudad de Baza (Granada), en la asignatura de Religión. Sí, en la asignatura de Religión Católica, que lejos de ser la maría y la cenicienta entre las materias del curso, en esta ocasión va por delante en innovación pedagógica y, hay que decirlo también, en resultados. En ese instituto bastetano han llevado la “gamificación” al aula y compiten con otros institutos de toda España, mientras aprenden Religión de una forma muy motivadora. La última vez que compitieron, participaron más de 8000 alumnos de Religión Católica, de más de 20 provincias, en un Kahoot intercentros.

Un Kahoot es una plataforma que permite la creación de cuestionarios de evaluación, pero que han sido reconvertidos en un concurso sobre contenidos de la asignatura de Religión, que permite competir online a diferentes centros. Y esto tan senillo es lo original, que ha inyectado de motivación las aulas. Ya han hecho Kahoots con contenidos relacionados con la Navidad, la Cuaresma, la Semana Santa, o de todo el curso…

Esta actividad ha surgido bajo la iniciativa y coordinación de Carlos Valle, profesor de Religión del IES Jiménez Montoya, de Baza, y ponente en cursos de diferentes Centros de Formación del Profesorado (CEP). Desde hace tiempo viene trabajando en pedagogías activas, relacionados con la “gamificación en el aula” y “flipped classroom”, y los frutos se van viendo ya en iniciativas como estos Kahoot intercentros, que cada vez suman a más alumnos.

Pero también para los profesores esta iniciativa ha resultado motivadora. Algunos docentes han comentado que les ha supuesto todo un reto, pero que les ha abierto horizontes, les ha permitido crear vínculos con otros docentes y tomar conciencia de que son capaces de unirse en un proyecto que convierte su labor educativa en una experiencia muy satisfactoria y gratificante. E, incluso, los equipos directivos y miembros del claustro de los centros se sorprenden gratamente por estas iniciativas, que valoran muy positivamente.

Llevan algo más de dos años con estos concursos entre centros y las anécdotas se suceden. Hay alumnos que habitualmente se muestran apáticos y en el Kahoot han sido los primeros en interactuar. A muchos no les ha importado, incluso, perder el recreo para terminar la partida y hasta pedir otras horas de clase para poder jugar al Kahoot. Pero lo mejor es que, desde que comenzaron con esta iniciativa, el número de matrículas en la asignatura de Religión se ha incrementado. No solo los alumnos estudian de manera más motivada, sino que hay más alumnos estudiando esta asignatura tan necesaria para la vida.

Iniciativas como esta hablan muy bien del profesorado de Religión, que no tiene por qué ser considerado siempre como de “segunda división”. Están tan cualificados como el que más y son capaces de innovar y de mejorar la docencia. Pero también habla de las dificultades para ejercer la profesión de docente, que en la asignatura de Religión exige un esfuerzo extra, dado que los alumnos tienen libertad para elegirla o no, y hay que saber motivarles.

De todo esto se hablará en el III Congreso del Profesorado de Religión Católica de Andalucía, que se celebrará en Granada los días 19 y 20 de noviembre, con el título “Una asignatura para el siglo XXI”. El Congreso contará con la asistencia de 600 profesores de Religión Católica de todas las diócesis andaluzas y se hablará de los retos educativos desde la clase de Religión Católica y de cómo hacer visible que esta asignatura supone un gran beneficio para el sistema educativo y para la sociedad del siglo XXI. Y es que, la asignatura de Religión es beneficiosa y necesaria en el currículo escolar, digan lo que digan. Pero este ya es otro tema.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix