Un gran azulejo recuerda en el cementerio de Huéscar el martirio de la beata Isabel de San José

El obispo de Guadix bendijo un azulejo que se ha instalado en el cementerio de Huéscar para recordar y conmemorar el martirio de Sor Isabel de San José, religiosa dominica de Huéscar, martirizada en los comienzos de la Guerra Civil y que fue proclamada beata en la primavera pasada. La bendición de esta imagen de la beata oscense la realizó el obispo de Guadix, en su visita al cementerio para celebrar la Eucaristía por todos los difuntos, el pasado 15 de noviembre.


Esta era la primera vez que D. Francisco Jesús Orozco celebraba la Eucaristía en el cementerio de Huéscar en torno a la fiesta de Todos los Difuntos. Es tradición que en Huéscar se celebre esa Eucaristía, a la que asisten muchos oscenses, como ocurrió el pasado 14 de noviembre. A la celebración de este año y la bendición de este azulejo asistieron, también, el alcalde de Huéscar, Ramón Martínez, y dos conejales
El azulejo con la imagen de la beata Isabel de San José, de gran tamaño, recuerda que en ese cementerio se enterró el cuerpo de la beata tras su muerte. Posteriormente, se trasladó al convento de las Madres Dominicas de Huéscar. Ahora, con motivo de su beatificación, el cuerpo se encuentra enterrado en el Monasterio de la Santísima Trinidad de las Madres Dominicas de Baza, donde es custodiado por la comunidad y donde puede ser venerado.
Junto a la imagen de la beata, en el azulejo hay un texto que recuerda su martirio y que Sor Isabel de San José, natural de Huéscar, ha sido la primera monja dominica elevada por la iglesia al honor de los altares. Fue proclamada beata por el Papa Francisco, el 18 de Junio de 2022.

José Antonio Martínez
Párroco de Huéscar