Terminó la visita pastoral a Santiago, de Baza, con una asamblea parroquial y la Misa estacional

En la Misa estacional, el obispo de Guadix administró el sacramento de la Confirmación a 24 confirmandos, a los que les dijo “salid a la calle a predicar y dad testimonio”

Monseñor Francisco Jesús Orozco terminó su visita pastoral a la parroquia de Santiago, de Baza, con muchos retos y compromisos expuestos en una asamblea parroquial, a la que asistieron todos los movimientos y grupos parroquiales, un total de 17, entre los más nuevos, el “Grupo de Oración de Madres” y “Baza por el Rosario”, y el más antiguo y asentado, la “Venerable Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, Cristo del Rescate y Descendimiento de Nuestro Señor”, con más de 4 siglos. Todos han tenido libertad para exponer sus carismas, sus retos y hasta sus inquietudes, entre otras, organizar en Cáritas unas jornadas de puertas abiertas para dar a conocer la gran obra que está haciendo y así incrementar el número de voluntarios, actualmente de 15 a 20, activos, totalmente insuficientes. La Hermandad del Rocío está trabajando en tener su propia carreta para hacer el camino. Tienen la promesa del obispo de acompañarlos, al menos, en alguna etapa.
Los laicos no nos esperábamos esta posibilidad de tener por unos momentos el protagonismo, que nos ha querido dar nuestro obispo, don Francisco Jesús, que otra vez más, con insistencia, nos ha vuelto a pedir unidad y no fomentar la división, que es -dijo- obra del demonio. “La división es un pecado gravísimo, que nos aleja de Dios. El demonio fomenta la división y así gana”, volvió a insistir don Francisco Jesús. Palabras comprometidas que llegaron a todos en medio de un gran silencio. Nuestro pastor estaba tocando los corazones de muchos. La división ha sido la palabra más repetida en esta visita pastoral. Es, sin duda, el motivo de mayor preocupación para nuestro pastor, que nos ha dado remedios eficaces para superarla. Necesarios, imprescindibles, para alcanzar ese ideal católico: unidad en la diversidad de dones y carismas. Veamos los medios que nos planteó nuestro obispo de Guadix.
El primero, tener la Palabra de Dios en el mejor lugar de la casa …y leerla. El Papa Francisco instituyó en el año 2019 el domingo de La Palabra, que coincide con el tercer domingo del tiempo ordinario. No es una petición de nuestro obispo, es también un mandato del papa, del vicario de Cristo. “La Palabra es siempre viva y eficaz”, nos dijo don Francisco Jesús. “Tenemos que conocer bien la Palabra de Dios, hacerla nuestra. Nos da la vida y también nos interpela”.
Nuestro obispo de Guadix también nos ha pedido que seamos almas eucarísticas, tal como él mismo nos ha enseñado con su ejemplo. Siempre ha tenido un momento, en esta apretada agenda de la visita pastoral, para visitar enfermos y tener también un rato de oración ante el sagrario. Especialmente, cuando entraba en el templo. Arrodillado, quitándose el solideo, ante el único Señor, el Dios vivo y verdadero. En actitud reverente y devota. Sobrecogía verle. “Sin la Misa no se puede constituir la vida cristiana”, volvió a clamar por esa necesidad de que la Eucaristía sea el centro de la vida cristina, pues es el fundamento de nuestra fe y de la propia Iglesia, una realidad que muchas veces olvidamos los laicos, agobiados y enfrascados por un activismo estéril. “No vivimos del pasado. Ni de un mito o una leyenda…. La Iglesia no está pasada de moda. La construimos entre todos, pese a nuestros pecados, porque la Iglesia ha sido fundada por Nuestro Señor, que es la Santidad misma, que está vivo y presente en la Eucaristía. No nos comemos un pan bendecido. No lo es”.
Don Francisco Jesús nos ha pedido también, de forma insistente, que oremos: “rezad unos por otros, Dios siempre nos abre puertas”. Otro mensaje que repitió en esta visita pastoral. Volver al Corazón de Cristo, que nos sana y nos cura. “Confiamos en el poder de la oración. Nada está perdido”, insistió ante todos los grupos y movimientos de la parroquia de Santiago. Es verdad. Observamos con frecuencia que, si nuestro compromiso con la Iglesia es muy pequeño, teníamos que examinar, tal como nos ha pedido nuestro pastor, el tiempo que dedicamos a Dios, a la oración, a la formación también. Puede que no oremos lo suficiente.
“La Iglesia está más viva que nunca”, volvió a repetir nuestro pastor. Lo hace desde el inicio de su pontificado, hace 4 años.” No caigáis en las ideologías, que os esclavizan. Sed los protagonistas de la historia. Dejaos llevar por el Espíritu Santo”. Otro aviso de nuestro pastor, que se notaba a gusto en la parroquia, escuchando a los responsables de los grupos y movimientos. Les daba palabras de aliento, y, sobre todo los escuchaba. Es un Pastor que escucha porque ama. Su corazón está totalmente entregado a Cristo y a su Iglesia. Y se le nota. Nos reveló en confidencia que, en su proceso de maduración espiritual, le ayudó, en sus oscuridades y en sus noches, la lectura de las “Confesiones” de San Agustín. Nos animó a leer este relato biográfico de uno de los Padres de la Iglesia y un gran santo, ganado para la causa de Dios, gracias a las lágrimas y oraciones de Santa Mónica. “El que te creó a ti sin ti, no te salvara a ti sin ti”, son palabras de San Agustín, que nuestro obispo nos recordó.
El momento cumbre de esta visita pastoral de tres días fue la confirmación de 22 hombres y mujeres. La mayoría proceden de Baza. Otros, de los municipios cercanos: las parroquias de Nuestra Señora de la Anunciación de Benamaurel, y Gor y Nuestra Señora de la Encarnación de Pozo Alcón. Hombres y mujeres comprometidos, que han terminado su iniciación cristiana. Se les veía felices y emocionados en el momento de la imposición de las manos. El poder del Espíritu Santo, sin duda. El obispo les ha pedido seguir con su compromiso cristiano en las parroquias, sin olvidarse de las tareas que ha impuesto a los laicos: oración, vida eucarística y lectura diaria de la Palabra de Dios. Hay problemas que el obispo no ha querido esconder. Entre otros está la falta de sacerdotes. “No dejen de rezar por los sacerdotes, por los seminaristas”, nos pidió José Luis, estudiante de tercer año del Seminario de San Torcuato, de Guadix, al final de la Misa.
El obispo nos ha dejado, nos quedan sus palabras y su testimonio. Estará otra vez con nosotros, en otra visita pastoral, en la parroquia del Sagrario de Baza, la Mayor, el 8 y el 9 de febrero. También ha prometido estar cuando sea restablecida la corona de la imagen de la Inmaculada, que está en la plaza del Arco de la Magdalena. Ante ella, un grupo de feligreses rezan todos los primeros sábados de mes el Rosario y esperan pronto a su obispo, a que ore con ellos a Nuestra Madre del Cielo.

José Gabriel Concepción
Baza