Nos preparamos para la jornada de las familias. Del capítulo 4: «el amor en el matrimonio» (viernes 2-VI-2017)

“Todo lo dicho no basta para manifestar el evangelio del matrimonio y de la familia si no nos detenemos especialmente a hablar de amor. Porque no podremos alentar un camino de fidelidad y de entrega recíproca si no estimulamos el crecimiento, la consolidación y la profundización del amor conyugal y familiar. En efecto, la gracia del sacramento del matrimonio está destinada ante todo «a perfeccionar el amor de los cónyuges». También aquí se aplica que, «podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve» (1 Co 13,2-3). Pero la palabra «amor», una de las más utilizadas, aparece muchas veces desfigurada” (AL 89)

 Comentario: En este capítulo cuarto el Papa se propone hacer un canto al amor. Liberar a la palabra Amor de toda clase de desfiguración, tergiversación o manipulación. El Papa confiesa que en este mundo está muy vivo el amor. Y en fidelidad a la tradición de la Iglesia proclama sin ambages la civilización del amor contra la cultura de la muerte.

El capítulo lo aborda haciendo un grandioso comentario al capítulo 13 de la Primera Carta a los Corintios. En dicha carta se hace un verdadero canto al amor. Pero el Papa procura poner de manifiesto la importancia del amor «real y concreto», es decir, buscando el realismo y anunciando que el amor más importante del mundo es el amor cotidiano. El amor ordinario que tiene paciencia, es afable, busca la verdad, sabe perdonar….

Quizás lo más grandioso del magisterio del Papa es la convicción de que el amor convive con la imperfección. Aunque el amor se imperfecto no quiere decir que sea falso o sea irreal.

José Antonio Robles Navarro.

Nos preparamos para la Jornada de las familias (24 de Junio en Guadix). Cada día se nos ofrece un pequeño texto de La Exhortación del Papa Francisco Amoris laetitia. Nos ayudará un breve comentario  que acompañará al texto magisterial. Se trata de que dediquemos un rato a meditar la reflexión del Papa. Quedan invitados los matrimonios a trabajar juntos el texto. Y por supuesto, esta ventana quiere estar abierta a posibles comentarios, reflexiones compartidas, sugerencias. Ojalá que la meditación diaria de Amoris laetitia suscite un diálogo fluido a través de este medio web.