Mons. Orozco habló a los cordobeses del Padre Poveda y Guadix

El pasado jueves, día 10, en la ciudad de Córdoba, nuestro obispo don Francisco Jesús Orozco, impartió una conferencia sobre el Padre Poveda, con motivo del centenario de la presencia de la Institución Teresiana en aquella ciudad. La conferencia tenía por título, "El Padre Poveda y Guadix." En ella, don Francisco Jesús hizo un recorrido por los acontecimientos históricos nacionales en los que se enmarcó la existencia de Poveda: la situación de Guadix, y particularmente de las Cuevas de Guadix, dentro del marco histórico de España; la personalidad humana y espiritual del joven seminarista Pedro Poveda a su llegada a Guadix, becado por el obispo Rincón; la centralidad del sacerdocio en Poveda, razón de su ser, obrar y existir; y su trabajo como misionero popular y apóstol de las Cuevas una vez ordenado sacerdote.


Don Francisco captó enseguida la atención de la audiencia: el obispo de Córdoba, don Demetrio Fernández, miembros de la Universidad Cordobesa, representantes del Gobierno General de la Institución Teresiana, seminaristas y formadores del Seminario San Pelagio, miembros de la comunidad de los padres jesuitas, miembros de la comunidad salesiana, y un salón de actos, el del Obispado de Córdoba, totalmente repleto de gente, a pesar del horario laboral, para escuchar al obispo de Guadix.
Don Francisco habló apasionadamente, como quien cuenta, con datos, testimonios e investigación propia, un relato vivido en primera persona y acontecido unos meses atrás. Los oyentes atendieron con un silencio expectante, que en muchos de ellos terminó en lágrimas al narrar la salida del Padre Poveda de Guadix, "sin fuerzas para despedirse de nadie por lo mucho que lo querían y por lo mucho que él amaba." "Jamás pensé en salir de Guadix, soñé siempre con que se me enterrara bajo el altar de las Cuevas, pero no sucedió así."
También don Francisco habló de la labor social de la Iglesia en Guadix desde el siglo XVI, y desde ahí, la singularidad de la labor del Padre Poveda. La conferencia terminó con el reconocimiento a la Institución Teresiana, que recogió la antorcha de su fundador y continúa hoy su obra en las Cuevas con amor evangélico, y un gran aplauso que parecía no terminar. Enhorabuena nuestro obispo, que se convirtió en un magnífico embajador de Guadix, de su diócesis y de sus santos.

José Francisco Serrano Granados