Marta y María, una Congregación para la Misión en la diócesis de Guadix

La Congregación Marta y María está volcada con la Misión que realizan en la diócesis de Guadix. Entre religiosas y seglares, se han desplazado a la diócesis unas 80 personas, que van a estar más de 15 días en territorio diocesano, buena parte de ellos en las parroquias, misionando. Y entre esas religiosas, a la diócesis ha venido la provincial y la fundadora de la Congregación, la madre Ángela Silva.


Todas las religiosas están implicadas de manera activa en la Misión Diocesana, impartiendo catequesis, dirigiendo las celebraciones, visitando las casas, acompañado a los enfermos,… anunciado a Jesucristo y haciéndolo más presente en nuestra tierra.
La fundadora de la Congregación también está misionando en nuestra diócesis. Ya participó en una charla-coloquio en la Semana de la Familia, sobre la misión de la familia en el mundo de hoy. También se puede escuchar su palabra en cada una de las celebraciones en las que ha participado, en la Catedral, en Albuñán,… Y en Cope, junto al obispo, hablaron de la Misión, de su congregación, de los misioneros que las acompañan,…
Estas religiosas de Marta y María ya forman parte de la diócesis de Guadix y no solo por la Misión que están realizando. En 2021 se fundó la primera comunidad de estas religiosas en nuestra diócesis. Desde entonces, atienden la Casa Sacerdotal y realizan tareas administrativas en el obispado.

La Congregación Marta y María
La Congregación Apostólica Marta y María fue fundada por Monseñor Miguel Ángel García Aráuz y la Madre Ángela Eugenia Silva Sánchez, en 1979 en la Diócesis de Jalapa (Guatemala). En la actualidad, la Congregación cuenta con más de 700 religiosas presentes en Guatemala, España, Venezuela, Honduras, Argentina, EEUU, Italia, Etiopía, Cuba y Lituania. Los fundadores quisieron distinguir al Instituto con el nombre de "Marta y María" para señalar los dos principios que rigen sus vidas: la contemplación de los misterios divinos (María) y la acción apostólica en el servicio generoso y desinteresado a los hermanos (Marta). Ambas facetas se funden en el amor al Señor, al modo de las santas hermanas de San Lázaro. A su vida de oración y contemplación en la intimidad con Jesús Eucaristía, unen el celo apostólico en el servicio a los hermanos y la Iglesia, que se cristaliza en la atención de niños discapacitados y huérfanos, personas drogodependientes, ancianos abandonados y otras obras de caridad.

Antonio Gómez
Delegado dicoesano de MCS. Guadix