Las Esclavas de la Inmaculada Niña celebraron el día de la Natividad de María

El pasado 8 de septiembre, la Iglesia celebraba la festividad del nacimiento de la Virgen María, fiesta muy arraigada en nuestra diócesis.
En la ciudad de Guadix, dicha festividad se celebró con solemnidad en la "casa de la Divina Infantita", donde viven las Esclavas de la Inmaculada Niña desde hace más de 104 años.
La preparación de la fiesta de la Inmaculada Niña, conocida como la "Divina Infantita", estuvo antecedida por la celebración del solemne novenario que tradicionalmente se ofrece a la Virgen Niña cada año. El predicador ha sido el sacerdote Manuel Requena, párroco de Villanueva, Dehesas y Alicún e hijo de esta casa.


Ya en la víspera de la solemnidad, el 7 de septiembre, la santa Misa fue presidida por el obispo, D. Francisco Jesús Orozco, clausurando así la novena. Durante la homilía, D. Francisco Jesús invitó a vivir "la unidad dentro de la Iglesia, en las comunidades, parroquias y familias. La unidad, tan necesaria en la actualidad y que habría de ser ofrecida como el mejor regalo a María en el día que celebramos su cumpleaños."
Así también, D. Francisco Jesús, durante la celebración, agradeció a las Esclavas de la Divina Infantita su labor durante estos años en la "escuela hogar" que terminaba el curso pasado. También despidió a dos de las religiosas: la hermana Eulalia y la hermana Isabel, que han sido destinadas a otras casas.
Ya el día 8 de septiembre, la santa Misa en honor a la Inmaculada Niña, fue presidida por Manuel Requena, predicador de la Novena, y en ella las Esclavas de la Inmaculada Niña renovaron solemnemente su profesión religiosa. Además, este año al finalizar la Eucaristía se presentaron a la Divina Infantita los niños pequeños que asistieron a la celebración y también tuvo lugar la veneración de la imagen de la Virgen Niña.

Manuel Requena
Predicador de la Novena de la Divina Infantita