La diócesis de Guadix tiene una nueva beata desde esta mañana: Beata Ascensión de San José

Se ha celebrado en Sevilla la beatificación de Sor Ascensión de San José, religiosa dominica del convento de Huéscar, que fue martirizada en los inicios de la Guerra Civil. La beatificación ha tenido lugar el sábado 18 de junio, en la Catedral de Sevilla, junto a otros 26 dominicos más. La beata Ascensión de San José ha sido la única mujer del grupo.

A la celebración e beatificación, que ha sido presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, han asistido el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco y el vicario general, José Francisco Serrano, en representación de la diócesis. También ha habido religiosas dominicas del monasterio de Baza. La Beata Ascensión de San José era natural de Huéscar y sus restos, ya reliquias, se conservan en el monasterio de las Madres Dominicas, de Baza, donde recabó la comunidad de religiosas de Huéscar después de que cerraran el convento.

 

Beatificación de 27 mártires dominicos

La Catedral de Sevilla ha acogido este sábado por la mañana, 18 de junio, la ceremonia de beatificación de 27 mártires dominicos del siglo XX en España. Una beatificación que fue aprobada por el Santo Padre Francisco en diciembre de 2019 pero que se vio retrasada hasta ahora a causa de la pandemia de la Covid-19.

La ceremonia ha estado presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos. También han estado presentes, entre otros, los arzobispos de Sevilla y Burgos; obispos de Almería, Canarias, Guadix, León, Madrid, Palencia y Sevilla; el Maestro General de la Orden de Predicadores; el Prior Provincial de los dominicos de la Provincia de Hispania y Presidente de CONFER España, y el Postulador General de la Orden de Predicadores.

La beatificación de los siervos de Dios fray Ángel Marina Álvarez y 19 compañeros, fray Juan Aguilar Donis y 4 compañeros, don Fructuoso Pérez Márquez y sor Ascensión de San José ha estado cargada de emoción y sentimiento desde el primer minuto, recordando que todos ellos fueron asesinados por odio a la fe entre 1936 y 1937 y que, como representantes de las diferentes ramas de la Orden de Predicadores, tras la huella del fundador, fueron mártires que vivieron con fidelidad su vocación dominicana. Después de que se hayan enumerado, uno a uno, sus nombres y lugares de origen, se ha recordado durante el rito de beatificación que ahora, en la gloria del Paraíso, todos ellos viven en la alegría eterna de Dios e interceden por nosotros.

La lectura de la Carta Apostólica rubricada por el Papa Francisco ha desencadenado un prolongado aplauso, mientras que la posterior procesión de las reliquias hacia el altar ha generado un sentido silencio y momento de recogimiento. La ceremonia ha contado con cerca de 1.000 asistentes, peregrinos que han llegado desde todos los puntos de España, principalmente miembros de la Familia Dominicana, así como familiares de los 27 mártires ahora beatificados.

 

“La del cristiano no es una situación cómoda”

En su homilía, el cardenal Semeraro ha señalado que ensalzar la vida de estos 27 mártires dominicos nos recuerda que “la del cristiano en el mundo no es nunca una situación cómoda ni fácil”. Tomando las palabras del papa Francisco en su exhortación sobre la llamada a la santidad en el mundo de hoy, ha enfatizado en que no se puede esperar que la vida siguiendo el Evangelio sea siempre favorable. “Vivimos en una sociedad alienada y atrapada, que obstaculiza el auténtico desarrollo humano y social”, ha dicho, “vivir como cristianos se hace difícil ya que incluso puede ser visto como una cosa sospechosa y ridiculizada”.

Sobre el grupo de siervos de Dios ya declarados como beatos y proclamados mártires, Semeraro ha resaltado que, aunque siendo personas “humanamente muy diversas”, a todos ellos les unía el carisma de Santo Domingo lleno de coherencia y generosidad. “Todos fueron víctimas de la misma persecución que en los años 30 del siglo pasado provocó la muerte de cientos y cientos de cristianos”, ha indicado antes de resaltar, de entre todos ellos, la figura de la única mujer, sor Ascensión de San José. Ella es la segunda monja dominica que alcanza el título de beata en España. “Junto a otras, ella fue cruelmente torturada, se negó a pisotear el crucifijo y le destrozaron el cráneo”, ha rememorado el cardenal, “no negó la fe, al contrario, murió alabando al Señor”.

Semeraro ha invitado a los presentes a mirar “el ejemplo de nuestros mártires para sentirnos reconfortados” y ha lamentado que las persecuciones a los cristianos no sean una realidad solo del pasado, porque en el mundo de hoy estas se sufren tanto de manera cruenta, “como tantos mártires contemporáneos”, como a través de calumnias y falsedades. Asimismo, ha hecho un llamamiento a tener “confianza en nuestras fragilidades”.

 

“Dios nos llama a imitar a nuestros Santos Mártires”

En la parte final de la ceremonia de beatificación el maestro de la Orden de Predicadores, fray Gerard Francisco Timoner III, ha mostrado su gratitud en nombre de toda la congregación. Tras recordar brevemente el importante papel que cumplieron los 27 miembros de la Familia Dominicana, ha agradecido que “fueran valientes frente a la dura persecución y fieles al Señor en la vida y en la muerte”. También ha dado gracias por “tener buenos pastores”, en mención tanto al papa Francisco como al Arzobispo de Sevilla y los Obispos de Ciudad Real, Almería y Guadix porque fue “donde nuestros hermanos y hermanas confesaron la fe” y han sabido reconocer “el heroico martirio de todos ellos”.

Finalmente, Timoner ha agradecido el acompañamiento de todos los presentes en la Catedral de Sevilla y ha indicado que “Dios nos llama a la santidad, nos invita a imitar a nuestros santos mártires, no solo muriendo por la fe, sino viviendo por la fe y amando a Dios a través de nuestro servicio al prójimo y a la humanidad”.

 

Sobre los nuevos beatos: 25 frailes, una monja y un laico

Entre los 27 mártires se encuentran frailes sacerdotes, hermanos cooperadores, estudiantes, una monja y un laico. De ellos, veinte eran frailes del convento de la Asunción de Almagro. Encabeza la causa Ángel Marina Álvarez, prior de la comunidad. Junto a él han sido beatificados los frailes Manuel Fernández, Camazón Junquera, Antonio Trancho, Luis Suárez, Eduardo Sainz, Pedro López y José Garrido, Arsenio de la Viuda, Ovidio Bravo, Dionisio Pérez y Mateo de Prado, Francisco Santos, Sebastián Sainz, Paulino Reoyo, Santiago Aparicio, Ricardo Manuel López y Justo Vicente, y los novicios Fernando García de Dios y Antolín Martínez-Santos.

Del convento de Almería fueron martirizados los frailes Juan Aguilar, Tomás Morales, Fernando Grund, Fernando de Pablos y Luis Mª (Ceferino) Fernández. De esta causa de Almería destaca el laico dominico Fructuoso Pérez Márquez, reconocido periodista.

También ha sido beatificada la monja dominica sor Ascensión de San José, religiosa del monasterio Madre de Dios de Huéscar. Ahora ya es la segunda monja dominica que alcanza el título de beata en España hasta el momento.

Para dar a conocer más sobre la vida y martirio de estos 27 beatos, los Dominicos de España cuentan con una página web con toda la información: dominicos.org/beatificaciones2022

La Orden de Predicadores (Dominicos) cuenta actualmente, con sus más de 800 años de historia, con alrededor de 300 miembros beatificados, a los que se suman ahora estos 27 mártires, que son un modelo de vida para los católicos, signos de amor, de perdón y de paz.