Huéscar rezó por sus difuntos

La parroquia de Santa María, de Huéscar, celebró en la tarde del lunes 2 de noviembre, festividad de todos los fieles difuntos, un funeral por el eterno descanso de todos los difuntos de la parroquia.
Aun inmersos en este tiempo de pandemia, guardando los distintos protocolos que nos van indicando desde las instituciones, no podemos pasar por alto fechas señaladas dentro de nuestro calendario litúrgico. Una de ellas es el día dos de noviembre, en el que conmemoramos a todos los fieles difuntos, rezando por ellos y ofreciendo la Eucaristía por su eterno descanso.
La Eucaristía estuvo presidida por el párroco de Huéscar, José Antonio Martínez, acompañado por el vicario Cedrid Ateva y los dos seminaristas que están en la parroquia. La capilla musical también se quiso unir a la celebración por medio de su canto.


La santa Misa no finalizó como de costumbre, pues, como la tradición manda, se rezó un responso en cada una de las tres puertas que tiene el templo de Santa María. Esta tradición viene desde antiguo, pues existe una mención de una visita pastoral en 1650 a Huéscar en la que el cardenal de Toledo realiza con el clero una procesión en el interior los iglesia rezando responsos en cada puerta y en el altar mayor. Esto se hacía debido a que la propia iglesia era el cementerio del pueblo y se rezaba por los que allí estaban enterrados.
Este es el texto donde se relata lo expuesto:
"Y luego se salió en procesión a le cuerpo de la dicha Iglesia junto al coro y cantó el dicho clero un responso, y luego en la puerta principal de la dicha Iglesia se dijo otro con su oración, y prosiguió la dicha procesión = y en medio de la dicha Iglesia se dijo otro responso y oración cantada por los difuntos, y con la dicha procesión se fue a la capilla mayor de la dicha iglesia donde se dijo otro responso general,"
Y con un gesto significativo, se ha querido tener presentes a todos los difuntos: desde una semana antes, se han distribuido unas hojas para poner sus nombres y sus familiares las fueron colocando en el lugar que se había preparado, delante del altar mayor, para que todos ellos estuvieran presentes en la celebración de la Eucaristía.

 

José Antonio Martínez
Párroco de Santa María, de Huéscar