Hacia el Jubileo 2025. Documentos. Enséñanos a orar-2

Extractos del documento del Dicasterio para la Evangelización

“ENSÉÑANOS A ORAR”

VIVIR EL AÑO DE LA ORACIÓN EN PREPARACIÓN AL JUBILEO 2025

Enseñanzas del Papa Francisco sobre la oración (2º extracto):

El Papa Francisco evidencia que, en la oración, la misericordia divina se manifiesta en modo profundo y personal, porque en ella descubrimos que cada necesidad humana es, en lo profundo, una llamada continua a la misericordia del Padre: sólo con la oración humilde, se puede obtener, de hecho, la misericordia. Es necesario un corazón puro para que la oración sea vital y muestre a Dios lo que necesitamos, precisamente como lo hizo el publicano en el Templo. «¡La oración no es una varita mágica!» – dice el Papa –, no es una fórmula rígida que, si se repite correctamente, te da, como en un comercio, el producto solicitado; «en la oración, es Dios quien nos debe convertir, no somos nosotros quien debe convertir a Dios» (Audiencia general, 26 de mayo de 2021), lo que se debe ofrecer es la vida misma, incluso ¡nuestra miseria! Sólo así podremos experimentar «la compasión de Dios, que como un Padre viene al encuentro de sus hijos lleno de amor misericordioso» (Audiencia general, 25 de mayo de 2016). El Papa, desde los primeros meses de su pontificado, ha descrito cómo la oración es el lugar en el cual los cristianos se reconocen parte de la «única familia de Dios» (Audiencia general, 25 de septiembre de 2013), porque con ella se refuerzan los lazos de fraternidad que nos unen con el mismo Padre. Palabras que hacen eco del Catecismo, que enseña que es en la oración litúrgica donde la Iglesia se reconoce como un Cuerpo único que se dirige a su Señor (CEC 2641-2643) – «Donde hay oración, hay comunión; y donde hay comunión, hay oración».