Este miércoles se celebra un funeral por los cinco sacerdotes fallecidos este año

Tras el funeral, el clero de la diócesis dedicará la mañana a tener un retiro espiritual en el inicio del Adviento

Este miércoles 24 de noviembre se va a celebrar en la catedral e Guadix un funeral por los sacerdotes fallecidos en el último año. Será a las 10 de la mañana y estará presidido por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco. Concelebrarán los sacerdotes de la diócesis, compañeros en el ministerio de los sacerdotes fallecidos.

Se trata de una celebración que se viene realizando en los últimos años y que está abierta, por supuesto, a todos los fieles que quieran asistir, en especial, a los amigos y familiares de los sacerdotes ya fallecidos.

Desde que se celebrase este funeral el año pasado, en noviembre de 2020, han fallecido en la diócesis de Guadix cinco sacerdotes: Santiago Sánchez Azor, que murió con 63 años, el 23 de marzo; José Gómez Jiménez, que falleció el 12 de febrero pasado; Manuel Muñoz Segura, fallecido el 16 de abril; Manuel Ruiz Ariza, fallecido el 26 de abril y Cayetano Rosel Moreno, fallecido el 26 de agosto.

En la celebración de este miércoles, se pedirá por estos cinco sacerdotes que nos han dejado, pero también por todos los sacerdotes diocesanos que ya han fallecido y que, en otro tiempo, dedicaron su vida a sembrar el Evangelio en la diócesis y en el mundo. Y, como siempre, habrá una oración especial por el último obispo accitano fallecido, D. Juan García-Santacruz, ante su tumba.

Retiro de Adviento

Y después de la celebración, los sacerdotes se reunirán en la iglesia del Sagrario, junto a la catedral, para tener un retiro de oración con motivo del Adviento, que comienza el próximo domingo. Estará dirigido por el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, y congregará, como viene siendo habitual, a la mayor parte de los sacerdotes de la diócesis. Inician así, los sacerdotes, el nuevo tiempo litúrgico, que convoca a la Iglesia a renovarse y prepararse para que el Señor se haga más presente en sus vidas, pero también en las de los feligreses que les han sido encomendados.

Antonio Gómez