Este 10 de octubre se cumplieron 30 años de la beatificación de D. Manuel medina Olmos y D. Pedro Poveda, tan vinculados a Guadix

 

El domingo 15 de octubre habrá una Misa de acción de gracias en la Catedral

 

Para Guadix, el 10 de octubre es uno de esos días que forman parte del calendario ilustre de su historia. Ese día, el que fue obispo de esta diócesis, D. Manuel Medina Olmos, fue beatificado. Y, junto a él, otro accitano de corazón, vinculado para siempre al nombre de Guadix por su labor en las Cuevas, D. Pedro Poveda, que también recibió el reconocimiento de la Iglesia en aquella ceremonia de beatificación. Una ceremonia en la que el obispo de Almería, D. Diego Ventaja, siete hermanos de La Salle y Victoria Díez, miembro de la Institución Teresiana, también fueron beatificados.

D. Manuel Medina Olmos y D. Pedro Poveda inscribieron sus nombres, ese 10 de octubre de 1993, en el libro de los hijos más ilustres de la Iglesia, el de mártires que dieron sus vidas por la fe, por la Iglesia, por Cristo. Ahora se cumplen 30 años de aquella beatificación y, en la diócesis accitana, se ha querido recordar esta fecha con emoción, devoción y, sobre todo, con gratitud. El domingo 15 de octubre, en la Misa de las 12 en la Catedral, habrá una celebración de acción de gracias, presidida por el obispo, D. Francisco Jesús Orozco, a la que asistirán lanteiranos, paisanos del beato Manuel Medina, junto a autoridades de la localidad.

Hace 30 años, buena parte de esa gente de Lanteira se encontraba estos días en Roma, asistiendo a la ceremonia de beatificación. Aún recuerdan la Misa en la Plaza de San Pedro, la emoción que sintieron al ver desplegado el lienzo con la imagen de su paisano cuando fue proclamado beato. Y, sobre todo, recuerdan la audiencia con el papa San Juan Pablo II en el Aula Pablo VI. Algunos de los lanteiranos, entre ellos el que era alcalde en esos días, Gonzalo Beas, recuerdan cómo pudieron saludar al papa y hablar con él.

También el párroco de entonces, Manuel Millán, se acuerda del largo viaje emprendido por un grupo de sus feligreses en autobús. Él iba con ese grupo: era un cura joven y, aunque fueron muchas horas de viaje, la alegría de lo que estaban viviendo lo hizo todo más fácil. También se acuerda de cómo, a la vuelta, se consiguió la colaboración de todos para costear una imagen del beato para la parroquia. Una imagen que, desde entonces, sale en procesión cada año.

La Institución Teresiana también vive estos días de celebración en Guadix y será un motivo más en esa acción de gracias en la Catedral. D. Pedro Poveda hoy es santo y ocupa un lugar destacado en los altares de la Iglesia. Pero, sobre todo, es en Guadix donde es más querido y venerado, y donde se recuerda su paso por el barrio de las Cuevas. La Institución Teresiana continúa allí la labor de promoción humana y cristiana de aquel barrio tan querido para su fundador: el Centro Sociocultural Pedro Poveda, con sus talleres de formación para familias del barrio y para inmigrantes de la ciudad, y el colegio, con sus centros de Infantil y Primaria, son solo una muestra de lo que hace la Institución teresiana en las Cuevas de Guadix. Y no son pocas las peregrinaciones de todo el mundo que cada año pasan por el Santuario de Virgen de Gracia y San Pedro Poveda para conocer este lugar tan significativo para el fundador de la Institución Teresiana.

Sin duda, el 10 de octubre ocupa un lugar importante en la historia de la diócesis de Guadix y de la ciudad accitana. Y ahora que se cumplen 30 años, más.

 

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix