“Esta Misión es un momento de reto, que estimula nuestras ganas de llevar a todos el mensaje del amor de Dios”: Mons. Francisco Jesús Orozco en el inicio de la Misión en la diócesis de Guadix

 

Ya ha comenzado la Misión Diocesana en Guadix. Y lo ha hecho con la Misa de Envío de los misioneros, que tuvo lugar el jueves 15 de febrero, en la Catedral accitana. Fue una celebración muy concurrida, en la que había agentes de pastoral de casi todas las parroquias de la diócesis, que recogieron la Cruz de la Misión para llevarla a cada uno de sus lugares de origen. También estaban los sacerdotes de la diócesis, los misioneros y el obispo, D. Francisco Jesús Orozco, que fue quien presidió la celebración.

Todo comenzó en la puerta del Museo de la Catedral. Allí se convocaron todos para iniciar una procesión, con las Cruces de la Misión, hasta la Catedral. Una vez dentro, lo primero que hizo el obispo fue bendecir esas Cruces, que van a permanecer en las parroquias como testimonio de esta Misión Diocesana. Grabado llevan el lema de la Misión y la fecha.

En la celebración, el obispo recordó a todos que “la Misión Diocesana es tiempo del Espíritu, porque es el Espíritu Santo el protagonista de la Misión”. Y recordó que la Iglesia existe para evangelizar, como recuerda el Concilio Vaticano II, y que estamos todos llamados a dar testimonio.

“Queridos bautizados -dijo D. Francisco Jesús- hay de mí si no evangelizo, porque entonces mi vida será una vida de mantenimiento, pobre, vacía, acomodada…” Y recordó cuál es el contenido de esa evangelización, con palabras del papa Francisco: “que Dios te ama, que es amor y que, en cualquier circunstancia, somos infinitamente amados por Dios”. Por eso, el obispo dijo que “esta Misión es un momento de reto, que estimula nuestras ganas de llevar a todos el mensaje del amor de Dios”.

Después de la homilía, intervino la madre Ángela Silva, fundadora de la Congregación Marta y María, las religiosas encargadas de realizar la Misión en la diócesis de Guadix. Madre Ángela agradeció a los sacerdotes la acogida de los misioneros en las parroquias y los invitó a vivir la Misión.

A los sacerdotes y a todos, la madre Ángela animó a aprovechar la Misión para renovar la fe, la esperanza y la caridad. “Que sea esta Misión un comenzar -dijo la madre Ángela-, como un re-enamorarse del Señor”. Y terminó recordando que, a pesar de las dificultades en el camino de la fe, “unidos venceremos, pero unidos y enamorados del Señor”.

En la Eucaristía de Envío, se bendijeron también unas pañoletas azules que se van a llevar los misioneros, como distintivo. En ellas está grabado el lema de la Misión. “Caminando con María hacia Cristo”.  Y al final, todos los misioneros recibieron la bendición y la encomienda de realizar esta Misión en la diócesis accitana.

Terminó todo con la salida de las Cruces de la Misión a la calle, signo de la esta Misión Diocesana que comienza ahora, en cada una de las parroquias.

Realizada por las religiosas de la Congregación Marta y María, la Misión Diocesana en Guadix se va a prolongar hasta el domingo 3 de marzo, que será su clausura, también en la Catedral, con una jornada de fiesta. Para hacerla posible en tan poco tiempo, se han desplazado unos 80 misioneros hasta la diócesis de Guadix, que se vana repartir por todas las parroquias. Los hay de muchos países: Guatemala, Colombia, Venezuela. Perú, Inglaterra y España.  Hay muchas religiosas de Marta y María, pero también hay muchos seglares, vinculados a esta congregación y que colaboran con ellas en la misión.

Sin duda, ahora vienen 15 días intensos de celebraciones, de catequesis, de testimonios…  en todas las parroquias. Es tiempo “para orar, para anunciar y para consolar”, como dijo la madre Ángela hablando de esta Misión que acaba de comenzar en la diócesis de Guadix. Ese es el reto.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix