En Huéscar este año sí ha podido haber “rogativas”, también por el fin de la pandemia

Las rogativas han formado parte de la historia de la iglesia desde los primeros siglos del cristianismo. Con ellas, el pueblo fiel, a través de una oración pública, pedía una ayuda o hacía una petición al Altísimo.
Esta costumbre está arraigada en muchos pueblos de nuestra diócesis. En Huéscar, cada 25 de abril, festividad del evangelista San Marcos, las santas Patronas Alodia y Nunilón van en procesión desde el templo de Santa María a la ermita de la Soledad Coronada, donde se bendicen los campos se pide la lluvia y se celebra la santa Misa. Por el camino se van cantando las letanías y los cantos que existen asociados a nuestras Santas Patronas. Este es el primer día de las rogativas, de las cuatros que se tienen en el tiempo pascual, antes de comenzar las novenas en honor de las Santas.


Este año no han podido hacerse como tradicionalmente se realizaban, pero, a diferencia del año pasado, sí las hemos podido realizar. Han tenido lugar en la parroquia de Santa María, en la tarde del domingo 25 de abril. Al finalizar la Eucaristía, se ha realizado el ejercicio de la oración de las rogativas y se han bendecido los campos, La Hermandad de la Virgen de la Soledad Coronada estuvo presente en la Eucaristía, llevando un cuadro de la Santísima Virgen de la Soledad para tenerla a ella también presente. También la comisión de fiestas estuvo presente en la Eucaristía.
Sigamos rezándoles a nuestras Santas Patronas para que ellas intercedan y pronto podamos volver a la normalidad.
José Antonio Martínez
Párroco de Santa María. Huéscar