El papa invita hoy a todas las religiones a pedir por el fin de la pandemia

 

El obispo de Guadix llama a sus diocesanos a vivir esta Jornada de oración, ayuno y caridad convocada por el papa Francisco para este jueves 14 de mayo, a la que están llamados también los no creyentes

El papa Francisco convoca hoy, 14 de mayo, a todo el mundo a vivir una Jornada de oración, ayuno y caridad para pedir por el fin de la pandemia. Lo hizo el pasado domingo 3 de mayo, a propuesta del Alto Comisionado para la Fraternidad Humana, y ha sido el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso el encargado de llevar esa invitación a los creyentes de todas las religiones y a las personas de buena voluntad, para implorar a Dios que ayude a la Humanidad a superar la Covid-19.

Se invita a todos, creyentes y no creyentes, porque “no estamos en el tiempo de la indiferencia, de los egoísmos, de las divisiones, ya que todo el mundo está sufriendo y debe reencontrarse unido al afrontar la pandemia”, se dice en la carta con la que se hace la convocatoria.

En la diócesis de Guadix, el obispo, D. Francisco Jesús Orozco, ha hecho llegar a los sacerdotes la carta recibida del secretario de la Conferencia Episcopal transmitiendo la convocatoria de esta jornada, así como la carta del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso y el texto del comunicado del Alto Comisionado para la Fraternidad Humana. Los anima a vivirla y a hacer llegar esta convocatoria a todos sus feligreses. También vincula esta jornada a la celebración del Patrón de la diócesis de Guadix, San Torcuato, que se celebra mañana, el 15 de mayo: “que San Torcuato, Patrón de nuestra diócesis, siga custodiando nuestra esperanza en el Señor y abra caminos de consuelo para nuestro pueblo”. Como la diócesis accitana se encuentra aún en la fase cero de la desescalada y no puede haber celebraciones con fieles, esta jornada tendrá que ser vivida con las restricciones que impone el estado de alarma sanitaria.

Unidos en la oración

Esta Jornada, fijada para el próximo 14 de mayo, no prevé alguna manifestación común pública, como es comprensible para prevenir los riesgos de contagio, pero cada uno la vivirá en su propia interioridad, poniéndose ante Dios y su propia conciencia”, dice la carta del Pontificio Consejo con la que se hace esta convocatoria. Y sigue: “estaremos, de todos modos, unidos en el vivir los valores universales de la oración, del ayuno y de las obras de caridad como testimonio de la grandeza de la fe en Dios que une los corazones divididos y eleva el alma humana”.

En su comunicado, el Alto Comisionado para la Fraternidad Humana justifica esta jornada de oración, ayuno y caridad con estas palabras: “reafirmando el papel de la medicina y de la investigación científica en el combate de la pandemia, no debemos olvidar buscar refugio en Dios, frente a esta grave crisis. Por ello, queremos invitar a todos los pueblos del mundo a orar, cada uno según sus propias convicciones religiosas, observar el ayuno y cumplir buenas obras, para hacer cesar la pandemia. Que cada uno de nosotros, donde se encuentre, y según las enseñanzas de las respectivas tradiciones de fe y filosofía, busque la ayuda divina para nuestro socorro y el del mundo entero frente a esta catástrofe, para inspirar a los científicos en la búsqueda de una cura para el virus, y para salvar al mundo entero de las repercusiones de esta grave pandemia en los ámbitos de la salud, de la economía y sobre la humanidad “.

Antonio Gómez