El obispo de Guadix dirige una sesión de formación permanente del clero en la diócesis de Almería

Con el título “El ejercicio del ministerio pastoral, fuente de la espiritualidad sacerdotal” el obispo de Guadix, Mons. Orozco Mengíbar iluminó a los sacerdotes y diáconos permanentes de la diócesis de Almería. Fue el pasado lunes, 9 de enero, cuando estaban convocados todos los presbíteros, a las 11 de la mañana, en la casa de espiritualidad “Reina y Señora” de Aguadulce. Siguiendo con el programa de formación permanente del clero organizado por la vicaría de pastoral, el prelado accitano desarrolló el magisterio de los papas recientes sobre la espiritualidad sacerdotal.


“No podemos vivir de espiritualismos desencarnados, porque hay siempre dos peligros: un espiritualismo sin carne o un hombre sin Dios ni espiritualidad. Nuestra espiritualidad no puede ser una burbuja que esconda nuestros traumas y miedos personales”, afirmó D. Francisco Jesús Orozco en su intervención. “La crisis vocacional que nos afecta a todas las diócesis puede deberse a la falta de un fervor apostólico que contagie. Por eso nuestras parroquias tienen que ser lugares donde se viva intensamente la fe y vida apostólica”, añadió. La soberbia de los sacerdotes puede ser el gran drama de hoy: “todos debemos de crecer en la conciencia de estar permanentemente abiertos a ser evangelizados”.
Después de un tiempo de preguntas por parte de los presentes, se pasó al comedor de la casa de espiritualidad para compartir una sencilla comida fraternal.

Tomado de www.diocesisalmeria.org