El obispo bendijo el nuevo Seminario Conciliar de Guadix

El nuevo semanario, que supone la vuelta a la ciudad accitana de esta institución, ha contado con la ayuda de la diócesis de Córdoba para su reforma


El 7 de octubre, el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco bendijo el Seminario Conciliar San Torcuato, de la diócesis accitana, tras la reforma de mejora y ampliación de sus instalaciones, realizadas recientemente. El nuevo seminario se encuentra en las instalaciones de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, de Guadix. Atendiendo a las medidas sanitarias de seguridad, solo pudieron acompañar al obispo los miembros del Consejo Episcopal y los tres seminaristas que actualmente residen en el seminario diocesano.


Alrededor de las 13:30 h., D. Francisco Jesús llegó a las instalaciones y, revestido con los ornamentos litúrgicos necesarios para el rito, comenzó la bendición en la entrada principal del seminario. Realizadas las invocaciones pertinentes, se proclamó la Palabra de Dios, tras la cual, el obispo se dirigió a los presentes para recordarles la importancia de la formación, tanto intelectual como humana, necesaria para los candidatos al sacerdocio y que, de la misma manera, el seminario no tiene como fin único formar buenos sacerdotes sino santos sacerdotes.
El obispo agradeció el esfuerzo realizado por el rector del seminario, José Francisco Serrano, y el Consejo Episcopal para llevar a cabo este proyecto, que ha calificado de histórico, al suponer el regreso de este seminario a la diócesis de Guadix, después de su traslado a la ciudad de Granada años atrás. Del mismo modo elogió la labor realizada por los sacerdotes encargados de la formación, agradeciéndoles su entrega y dedicación, subrayando que, no solo hacen un esfuerzo físico sino, lo más importante, de entrega personal y vital, para formar a los seminaristas. También tuvo palabras de agradecimiento y cariño hacia la diócesis hermana de Córdoba, cuyo prelado, junto con su cabildo, ha prestado una gran ayuda para que este importante proyecto se haya podido llevar a cabo.
Terminó el rito de bendición con la aspersión de agua bendita por todo el recinto. Después, el obispo compartió unos momentos de distensión y charla fraterna con los presentes, en un ambiente de marcado carácter familiar.
Ha sido, como señaló D. Francisco Jesús, una jornada histórica y llena de júbilo, no solo para el seminario, sino para toda la diócesis accitana, ya que, desde este año, la ciudad de Guadix vuelve a acoger una institución que ha funcionado ininterrumpidamente desde que la fundara Juan de Fonseca, en el año 1595.

Que la Stma. Virgen de las Angustias, nuestro glorioso patrón S. Torcuato y el Beato Manuel Medina Olmos intercedan ante la Stma. Trinidad para que nunca falten jóvenes en nuestra diócesis con la valentía y generosidad necesarias para darle un rotundo “¡Sí!” a la llamada que nuestro Señor Jesucristo les haga, sin miedo a perder nada, sino conscientes de que lo ganan todo. Y que, por su intercesión, inunde los corazones de todos aquellos que están, que estuvieron, y que un día estarán en este seminario, para que sean fieles y dedicados trabajadores de la viña de Nuestro Señor.
José Luis Linares
Seminarista