El obispo bendijo a los abuelos y personas mayores en la parroquia de Santa Ana, en Guadix

EL obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, presidió la celebración de la fiesta de San Joaquín Y santa Ana, el 26 de julio, en la parroquia accitana que tiene por titular a la abuela de Jesús, Santa Ana. Y lo hizo con una celebración en la que, como no podía ser de otra manera, los abuelos y las personas mayores eran los protagonistas, ya que ese día se celebraba en la Iglesia la Primera Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores.

El obispo accitano se dirigió de manera especial a los mayores que había en el templo, en el que, como indica el párroco, Juan Saéz, a pesar de la pandemia y de las restricciones sanitarias que hay, la celebración fue “participada y festiva”. Sin duda, como indican los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, de la Conferencia Episcopal, en su mensaje para esta jornada, Jesucristo es el amigo que nunca falla, el que siempre está presente en nuestras vidas. Y esto lo saben muy bien las personas mayores. También hablan de la cercanía entre jóvenes y mayores y de lo útiles que siguen siendo los mayores en la educación y la evangelización de las nuevas generaciones: “no solo los nietos y los jóvenes están llamados a estar presentes en la vida de las personas mayores, sino que las personas mayores y los abuelos tienen también una misión de evangelización, de anuncio, de oración y de guía de los jóvenes a la fe”. E insisten en la necesidad de “crear cauces para que este diálogo intergeneracional pueda llevarse a cabo”.

Terminó la celebración con la bendición de los abuelos y las personas mayores que asistieron a la celebración.

El día anterior, el domingo 25 de julio, el obispo accitano había celebrado esta misma jornada en la catedral, por la mañana, en una Eucaristía preparada de manera especial por la delegación de Familia y Vida de la diócesis de Guadix. Y es que la Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores, instituida por el papa Francisco, se va a celebrar siempre el cuarto domingo del mes de julio y, por supuesto, el día 26 del mismo mes, festividad de San Joaquín y Santa Ana, abuelos del Señor.

Antonio Gómez