Cúllar volvió a vivir la procesión de las tres caídas, que hace desde 1589 tras la Vigilia Pascual

Como todas las parroquias, Cúllar celebró la Vigilia Pascual, el Sábado Santo por la noche, para con memorar la resurrección de Jesucristo y vivir la alegría de su triunfo sobre la muerte y su presencia viva. Es lo que se celebra en cada parroquia al finalizar la Semana Santa, como culmen del triduo pascual. Pero, en esta parroquia hay un añadido que hace singular la Vigilia Pascual y que se remonta a más de cuatro siglos: hay como una procesión del encuentro de Jesús resucitado con su Madre, en la que sale la custodia con Jesús Sacramentado, en lugar de una imagen de madera.

Esa procesión, que se conoce como de las tres caídas, porque la Virgen hace tres inclinaciones al encontrarse con Jesús, se realiza nada más terminar la Vigilia Pascual, casi a las dos de la madrugada. La procesión está organizada por la Hermandad de la Virgen del Carmen, que saca a su imagen en andas. Después sale la custodia, bajo palio, y en la plaza de la iglesia se encuentran, realizando esas tres inclinaciones o caídas de la Virgen al ver al Señor. Después, todos regresan a la iglesia.

Es una procesión del encuentro más, como las que hay en la mayoría de las parroquias, pero con la particularidad de que sale la custodia, en lugar de una imagen. Una procesión en la que la iglesia expresa la alegría de la resurrección del Señor, representada con ese encuentro entre Jesús y su Madre. Y una alegría, que la Iglesia vive todo el año, pero de manera particular en este tiempo de Pascua que acaba de comenzar y que se va a prolongar durante 50 días.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix