Con novenas se preparan las fiestas de la Virgen de la Cabeza en Benamaurel y Zújar

Una año más, y ya van dos, no habrá procesiones, ni desfiles de Moros y Cristianos, ni representación de los “papeles” en los pueblos de nuestra diócesis, que son muchos, donde se celebra la festividad de la Virgen de la Cabeza: Benamaurel, Zújar, Cúllar, Cogollos de Guadix, Ferreira, Exfiliana,.. Tampoco habrá romería en Jérez del Maqueado, ni otras tradiciones que, en numerosos pueblos, tienen lugar cada último domingo de abril, cuando la Virgen de la Cabeza se dejar ver en el calendario.


Pero estas limitaciones, impuestas por la pandemia, no van a impedir que los cristianos celebren esta advocación, que, en algunos pueblos, tiene carácter de patronazgo. Al contrario, ya que no puede haber manifestaciones externas, lo que queda es la vivencia de la fe, que se expresa en las novenas y otros actos litúrgicos, que sí se van a poder celebrar. De hecho, ya se están celebrando en algunos lugares, donde ya han comenzado las novenas. Este es el caso de las parroquias de Zújar y de Benamaurel, en las que se viene celebrando la novena a la Virgen de la Cabeza, como es tradición, desde el pasado 16 de abril. En Benamaurel, además, se retransmite por el canal de YouTube del ayuntamiento.
Cada tarde, con la misma devoción de siempre, si no más, los fieles se reúnen para rendir culto a su patrona, porque en Zújar y Benamaurel la Virgen de la Cabeza es la patrona. Y el domingo 25, el último del mes de abril y día de la fiesta, la celebrarán con todas sus fuerzas: eso sí, unas fuerzas contenidas y reservadas al interior del corazón, porque las tradiciones que acompañan esta devoción, como las procesiones, desfiles de Moros y Cristianos o representación de los “papeles” no se podrán hacer. Pero les queda lo mejor y lo que de verdad importa: la fe, que nos presenta a María como Madre, y la devoción a una Virgen de la Cabeza que, a buen seguro, habrá sido refugio y ayuda para muchos en estos tiempos difíciles de pandemia.
Encuentro
Prueba de las ganas que hay de volver a celebrar la fiesta como siempre y el deseo de que no se pierdan las tradiciones es el hermanamiento que han realizado los pueblos de Zújar, Benamaurel y Cúllar, donde la Virgen de la Cabeza es la patrona. El acto tuvo lugar en un encuentro realizado en lo alto del cerro Jabalcón, el domingo 18 de abril, en la ermita de la Virgen de la Cabeza, donde subieron representantes de cada pueblo, muchos ataviados con los trajes típicos de estas tradiciones. Expresaron su compromiso de que estas tradiciones no se pierdan y el deseo de que el próximo año se puedan realizar todos y como siempre. Será señal de que la pandemia ya ha pasado y una ocasión para expresar la devoción a la Virgen de la Cabeza con todo el esplendor posible y, ya por dos años, contenido.
Antonio Gómez

Fotos tomas del Facebook del ayuntamiento de Zújar