Caniles y sus anejos se volcaron con la visita pastoral del obispo

En la tarde del 3 de noviembre, a las 17.00h, nuestro obispo de Guadix, hizo entrada solemne a nuestra parroquia de Santa María y san Pedro de la Villa de Caniles, donde fue recibido por su párroco, Rafael Tenorio, y un grupo numeroso de feligreses.
Tras las oraciones de inicio de la visita, Mons. Francisco Jesús Orozco se desplazó hasta la Residencia Geriátrica La Torre, de la localidad, para visitar a los mayores que allí son atendidos y al personal que los atiende. Una vez recibido por la directora del centro y el personal, fue saludando a todas las personas mayores, que con mucha ilusión habían esperado tal momento.

Después, visitó a algunos enfermos de la parroquia en sus casas y, tras darles la Sagrada Comunión, conversó con ellos.
Y a las 19.00h celebró la Santa Misa en la parroquia, donde una vez más la feligresía de Caniles respondió a su llamada con una numerosa asistencia.
Tras la Misa, se dirigió al ayuntamiento, donde fue recibido por su alcaldesa, María Pilar Vázquez, y algunos miembros de la corporación municipal.

El viernes 4 de noviembre a las 10.00h el obispo siguió con la visita pastoral, comenzando por el cuartel de la Guardia Civil. Después se dirigió a un comercio, la panadería “San Sebastián”, donde Luis y Enriqueta (los propietarios) lo recibieron con mucha alegría y cariño, ya que en esa misma casa fue dónde nació el Beato Antonio Torres, sacerdote hijo del pueblo y mártir durante la guerra civil española.
Tras visitar otros comercios de Caniles, se trasladó a los anejos de Valcabra y Balax. En Valcabra rezó ante la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, patrón de la localidad y animó a los habitantes de Valcabra a mantener viva la fe, y en Balax, tras rezar ante la imagen de San Isidro Labrador, patrón de la localidad, animó a sus habitantes a mantener vivas sus tradiciones y su fe.
Después, se trasladó al colegio público Juan XXIII, donde su director Ángel y el profesorado, junto con la profesora de Religión, Inmaculada Caler, fue recibido con mucha alegría. Tras un encuentro con todos los niños del colegio en el salón de actos, éstos le regalaron un libro con dibujos de todos los alumnos, que su profesora de religión había preparado con ellos. Después, se trasladó a la sede de Cáritas Parroquial, dónde el párroco y los voluntarios le enseñaron el local y sus dependencias. Aquí, el obispo ayudó a descargar cajas de comida y a repartir comida para aquellos más necesitados.
Ya por la tarde, sobre las cuatro y media, se trasladó al anejo de Las Molineras. Allí pudo rezar ante la imagen de San Juan Bautista y la Virgen del Rosario (la Purísima), que se encuentra en un local perteneciente al ayuntamiento. Allí animó a sus habitantes a levantar una pequeña ermita que dé cobijo a los titulares y así poder rezar en un lugar sagrado.
Después se trasladó al cementerio, dónde pudo rezar por todos los difuntos de nuestro pueblo y visitar alguna de sus tumbas, sobre todo a la de los sacerdotes hijos del pueblo que están enterrados allí. Y del cementerio a la parroquia, para celebrar la Santa Misa, acompañados con la Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús, por ser primer viernes de mes, y los hermanos de San Sebastián que, tras finalizar la Eucaristía, fueron todos, junto con el obispo, a cantar el himno a San Sebastián en su ermita. Allí pudo contemplar nuestro obispo la gran devoción que tienen a su santo patrón.
El sábado por la tarde, a las 17.00h, se trasladó al anejo de Rejano, donde rezó ante la imagen de San Antonio de Padua, patrón de la localidad y la Virgen de los Dolores. Tras un encuentro con sus habitantes dentro de la Iglesia, animó a seguir manteniendo viva la fe y sus tradiciones y sobre todo a perseverar y saber trasmitirla a las nuevas generaciones.
De vuelta a la parroquia de Caniles, tuvo un encuentro con todos los grupos parroquiales: grupos de matrimonios, Cáritas, grupo de liturgia, ministras de la comunión, catequistas, cursillos de cristiandad, hermandades, cofradías, vida ascendente...etc y finalizó la visita pastoral, con la Misa estacional, a la que acudió una gran afluencia de fieles, quedándose pequeña nuestra parroquia. Con esa Misa se dieron por finalizados estos días intensos de visita pastoral.

Rafael Tenorio
Párroco de Caniles y sus anejos