Las campanas aplauden a quienes sirven a los demás

Las parroquias de la Virgen de las Angustias, de Guadix, y de Darro se unen a los aplausos de cada tarde a las 8 con sus campanas


En esta cuaresma-cuarentena, verdadero desierto en el que hemos de ayunar de tantas cosas buenas que forman parte de nuestra vida cotidiana, todos somos más conscientes que nunca de la labor inestimable que tantos hermanos nuestros desempeñan a diario para que nuestro mundo funcione: agricultores, ganaderos, pescadores, personas que trabajan en la industria, transportistas, sanitarios, agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, comerciantes, personal de limpieza y de recogida de residuos... El aplauso que cada día les damos a las ocho de la tarde es un merecido homenaje a todos ellos, pero también nos hace caer en la cuenta de que, en efecto, nuestra vida depende en una medida muy alta de la labor generosa y entregada de los demás, y nos anima a promover, cada uno desde nuestras responsabilidades, el bien común.


La Iglesia tiene que sumarse naturalmente a este agradecimiento, a este aplauso, pues nadie tiene mayor amor que quien entrega la vida por los demás, como nos enseñó el Señor. Aquellos que son servidores de todos merecen el aplauso agradecido de la Iglesia. Por eso, la Iglesia de la Stma. Virgen de las Angustias de Guadix y la Parroquia de Darro quieren aplaudir, incluso físicamente, a quienes están entre nosotros como los que sirven, especialmente en este momento tan amargo que vivimos: las campanas de los dos templos están repicando cada tarde a las ocho, en un aplauso de campanas que se suma al aplauso de tantos ciudadanos y a la oración de toda la Iglesia que ora en medio de este desierto.
Animamos a todas las comunidades a que, en la medida de lo posible, se sumen a este aplauso de las campanas, sobre todo si pueden programarlas para no tener que salir de casa.
Pablo Rodríguez Cantos
Parroquia de Darro