Carta Pastoral de D. Francisco Jesús Orozco, obispo de Guadix, en el Día de la Iglesia Diocesana, que se celebra el 10 de noviembre

Sin ti no hay presente. CONTIGO hay futuro

Queridos hermanos: por primera vez voy a celebrar como obispo vuestro este Día de la Iglesia Diocesana. Siento la alegría de saberme con todos vosotros un discípulo del Señor que camina en esta tierra con tan larga historia de fe, pero también con un presente que se nos ha dado para evangelizar en sus muchas tareas y retos, como nos presenta hoy la comunidad humana de la gente que vive en este territorio singular, nuestros hermanos. Este día nos impulsa sobre todo hacia el futuro, así lo expresa el lema de la jornada de este año: «Sin ti no hay presente. Contigo hay futuro».


Sigamos construyendo bajo la guía del Espíritu Santo una Iglesia de futuro, es decir, una Iglesia esperanzada, en camino, conocedora humilde de sus limitaciones, pero nunca atada a posibles complejos de inferioridad que nos pueden inmovilizar para la misión. Porque tenemos como Iglesia diocesana una misión que cumplir dirigida a personas y lugares concretos, esos que conocemos y amamos, que tocamos cada día, en nuestra parroquia, en nuestra diócesis. La Iglesia diocesana es la Iglesia en un lugar, concebida desde lo inmediato, desde su particularidad, desde su localidad.
La Iglesia una y universal no tiene existencia concreta más que en la Iglesia local. Perteneciendo a una parroquia, a una diócesis determinada estamos en la Iglesia católica extendida por toda la tierra.
Como cristianos nacidos Hijos de Dios por el bautismo «somos una gran familia contigo», sobre todo en la celebración de la eucaristía, presidida por el obispo, centro de la vida eclesial en su dimensión diocesana, porque hace realidad el gran mandato de Jesús: «Haced esto en memoria mía». Ahí radica nuestra fuerza evangelizadora, de la que todos los bautizados estamos llamados a participar, como hacen en distintas tareas los sacerdotes y los religiosos y religiosas de la diócesis de Guadix, pero sin olvidar a catequistas y voluntarios de Cáritas, miembros de movimientos de Apostolado Seglar asociado, cofrades y tantos laicos que sienten, viven y se comprometen con esta Iglesia en la que han nacido. Hoy será un buen día para conocer y querer mucho más este don de nuestra Iglesia diocesana que hemos recibido. De eso se trata, de que nos sintamos parte de ella.
En las páginas que siguen, de forma resumida pero clara, podréis comprobar qué actividades realizamos el año pasado en el orden de la evangelización, de las celebraciones y de la acción socio-caritativa, tan importante para nosotros, y seguidamente, podréis comprobar de forma resumida con qué medios realizamos nuestra actividad. El papa Francisco nos invita constantemente a vivir la sinodalidad de la Iglesia. Y ello nos lleva a no perder de vista la necesidad de compartir nuestros medios materiales para poder realizar juntos la única misión de la Iglesia, sabiendo que el medio más importante son las personas: eres tú.
Con mi afecto y bendición.
† Francisco Jesús Orozco Mengíbar