Beato Marcos Criado: 450 aniversario de su martirio en La Peza

(Extracto de “Guadix, Iglesia martirial que mira con esperanza al futuro”, Carta Pastoral de Mons. Francisco Jesús Orozco, obispo de Guadix)

En contexto misionero y martirial, hemos de celebrar el 450 aniversario del martirio del Beato Marcos Criado en La Peza. Es una fecha que no puede pasar desapercibida para la historia de nuestra Diócesis y nuestro agradecimiento al Beato. Se trata del único Beato reconocido de todos los presuntos mártires de la guerra contra los moriscos. Como sabéis, el Arzobispo de Granada está trabajando con mucho ahínco y buen hacer en esta causa de los mártires de las Alpujarras. Pidamos al Señor, Mártir de los mártires, que pronto veamos realizada esta intención de la Iglesia de reconocer públicamente la entrega martirial de estos gigantes alpujarreños de la fe.

El Patrón de La Peza es San Marcos Evangelista.27 Se une la otra gran devoción al Beato, a quien para distinguirlo del Patrón lo llaman «Santo Marcos» y lo hacen desde tiempos muy anteriores al reconocimiento de «beato» por el Papa León XIII, el 24 de julio de 1899. Se acaba de cumplir el 120 aniversario de esta proclamación oficial por parte de la Iglesia. Desde estas páginas, el recuerdo agradecido al Obispo de Guadix, Domínguez Valdecañas, cuyos trabajos y servicio fueron decisivos en el proceso de beatificación del Beato Marcos Criado.

La fama de santidad y el culto que se le tributó dilatan las fronteras de nuestra Diócesis de Guadix. En muchos otros lugares de España, Italia y Portugal se le tiene devoción, los años ya posteriores a su martirio, y recibía el aplauso de los devotos que reconocía un «culto inmemorial», argumento probado por el que fue reconocido como beato.

Marcos Criado nació en Andújar, Diócesis de Jaén, el 25 de abril de 1522. Junto a datos con carácter legendario sobre su infancia, el Padre Trinitario Fray Antonio Ventura del Prado nos da por ciertos los siguientes datos biográficos: su peregrinación al lugar santuario de la Virgen de la Cabeza, en el cerro del Cabezo en Andújar, su tierra natal. En la misma ciudad será su toma de hábito en el convento trinitario de la localidad; fue predicador mayor en los conventos de Jaén y Úbeda, de donde será enviado para Guadix. El entonces Obispo lo destinará a La Peza, población que aparece en la época como la de más afluencia censada de moriscos.

Su martirio es consecuencia de sus trabajos apostólicos. Suspendido por una soga por debajo de los brazos al tronco de una encina, apedreado, murió al tercer día, pues viendo los moriscos que no moría, le sacaron con un puñal el corazón, en el que estaba inscrito, según la tradición, el nombre de Jesús. Ocurría el 24 de septiembre de 1569. El martirio se produce a las afueras de La Peza junto a la fuente de Belchite. Allí hay una ermita desde finales del siglo XIX.

En 2016 se publicó una reedición de la biografía del Padre Ventura del Prado, con un anexo de informaciones nuevas, incorporadas por quien preparó la reedición y es el mejor conocedor en nuestra Diócesis del Beato. Me refiero al historiador D. Juan Sáez, a quien agradezco toda la información requerida para conocer mejor la vida del Beato Marcos. Quiera el Señor que podamos animar la causa de canonización de tan gran testigo de la fe martirial en nuestra Diócesis de Guadix. Debemos seguir fortaleciendo los lazos con la orden Trinitaria, pues compartimos este gran tesoro que lo es para toda la Iglesia.

Andújar guarda su memoria y la proclama pública en el monumento alzado en una de sus plazas emblemáticas. Igualmente podemos venerarlo en la imagen presente en el Santuario de la Virgen de la Cabeza o en la que ha sido colocada en el coro de la Catedral de Guadix, con motivo de su restauración. La Diócesis de Guadix guarda memoria de la solemne Eucaristía celebrada en La Peza, con asistencia de la comunidad trinitaria de Granada, con motivo del centenario de la beatificación.

La Peza guarda memoria agradecida del «Santo Marcos» y cuentan los mayores la pasión que siempre hubo entre ellos por descubrir el cuerpo y de la gran veneración de la reliquia del corazón, que era llevada por las casas para curar a los enfermos, hasta que desapareció.

Venerar a los mártires y recuperar siempre su memoria, en nuestras vidas y celebraciones, es un incentivo para vivir la fe hoy y aprender a ofrecer las contradicciones inherentes a la evangelización. En «Santo Marcos», Beato Marcos Criado, aprendamos los grandes pilares que le ayudaron a entregarse sin reservas a la misión y que le llevaron a no considerar ni siquiera la propia vida más importante que el amor a Dios. El Beato Marcos nos enseña la devoción a la Virgen en el discernimiento vocacional. Desde la Madre podía vivir en obediencia la misión que le situaba en un continuo peligro de muerte. Estos pilares le convirtieron en un testigo humilde de la fe y le avalan como un gran predicador. Ojalá sean estos los pilares de nuestra fe y testimonio cristiano.

(Extracto de la Carta Pastoral “Guadix, Iglesia martirial que mira con esperanza al futuro”,  de Mons. Francisco Jesús Orozco, obispo de Guadix. 2019)