El empleo, un paso clave para la inserción sociolaboral de personas que han superado una adicción

Proyecto Hombre Granada ha participado en las XXI Jornadas de la Asociación Proyecto Hombre, que han tratado sobre el impulso de la incorporación sociolaboral de sus usuarios. En estas jornadas se ha puesto de manifiesto que el 70% de las personas que acuden a Proyecto Hombre contaban con un empleo durante los últimos 3 años anteriores al tratamiento y que el 50% de estas personas han perdido su empleo a causa de las adicciones. Frente a esto, 4.600 usuarios de Proyecto Hombre han recibido formación para el empleo y/o el acceso a un puesto laboral a través del Proyecto INSOLA

 Las XXI Jornadas se han celebrado en Madrid los días 16 y 17 de mayo, y a ellas ha asistido Proyecto Hombre Granada. Han servido para para subrayar la importancia de la inserción sociolaboral para las personas que han superado un problema de adicción, de manera que puedan potenciar su autonomía, desarrollo personal y una óptima integración en la sociedad. Proyecto Hombre, que celebra estas jornadas con el lema “impulsando la incorporación sociolaboral”, apuesta por un modelo de tratamiento con un enfoque integral para la atención de las personas con problemas de adicciones. Para ello, es clave el abordaje de múltiples aspectos, como los emocionales, de salud, familiares, sociales y formativo-laborales. “La reinserción sociolaboral, entendida como un proceso que se inicia en el momento en el que la persona entra en Proyecto Hombre, es crucial en el éxito del tratamiento, cuyo fin es la integración plena en la sociedad como un ciudadano activo”, explica Elena Presencio, directora general de la Asociación Proyecto Hombre.

Adicciones y empleo

Según el Informe 2018 del Observatorio Proyecto Hombre, la situación laboral usual en los tres años previos a entrar en Proyecto Hombre muestra que la mayoría de las personas habían estado trabajando a tiempo completo o parcial (77% hombres y 71% mujeres). Sin embargo, al inicio del tratamiento la mayoría de las personas atendidas no tenían trabajo (57% hombres y el 69% mujeres) y su fuente de ingresos era principalmente las ayudas familiares o de amigos y ayudas

sociales o pensiones (36% hombres y el 44% mujeres). “De esta significativa diferencia en el patrón de empleo se puede establecer una relación directa entre las adicciones y la pérdida del trabajo, ya que los datos revelan que el 50% de las personas atendidas habían perdido su empleo (44% hombres y 56% mujeres)”, señala Presencio.

Un dato de especial relevancia entre las personas usuarias de Proyecto Hombre es la preocupación percibida por sus problemas de empleo en el último mes, que cuando se valora como una preocupación “extrema” y “considerable” es significativa (37%). A su vez, otorgan una importancia de “extrema” y “considerable” al asesoramiento sobre los problemas de empleo (43% hombres y 47% mujeres).

Proyecto de INtegración SOcioLaboral para personas con problemas de Adicciones (INSOLA)

Proyecto Hombre ha posibilitado que más de 4.600 personas reciban formación para el empleo y/o accedan al mercado laboral a través del Proyecto de INtegración SOcioLaboral para personas con problemas de Adicciones (INSOLA), financiado por el Fondo Social Europeo (FSE), en el marco del programa POISES (Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social). En 2015, el FSE concedió una subvención de 7,8 millones de euros a la Asociación Proyecto Hombre para el periodo de 2016 a 2019, a través de la cual 20 Centros Proyecto Hombre ofrecen formación para el empleo y facilitan la inserción sociolaboral a personas usuarias.

El Proyecto INSOLA se dirige a varios perfiles de personas con problemas de adicción:

     Personas usuarias con trabajos precarios, parados de larga duración y perfiles de consumo más complicados, con mayor deterioro de las relaciones en todos sus ámbitos y un deterioro competencial que les dificulta en gran medida su reincorporación.

     Personas en su mayoría empleadas que, como consecuencia del consumo, están poniendo en riesgo el mismo.

     Personas inactivas susceptibles de insertarse laboralmente a medio-largo plazo, como jóvenes, muchos menores de edad, con itinerarios formativos incompletos, fracaso escolar y conductas desadaptativas y dificultades en el desarrollo; personas privadas de libertad y aquellos que se ocupan de su hogar.

El Proyecto INSOLA contempla las siguientes fases denominadas “operaciones”, en las que se trabaja de forma trasversal con las familias:

    Orientación inicial, basada en una evaluación diagnóstica para el diseño de procesos de inserción sociolaboral y motivación hacia el cambio e integración.

    Orientación de formación, enfocada en una capacitación competencial y desarrollo de habilidades para la vida social y pre laboral.

    Orientación especializada de formación, centrada en una capacitación competencial y desarrollo de habilidades para la vida social y laboral, que incluye intermediación laboral e incorporación en empresas de inserción.

Así, el Proyecto INSOLA ha permitido mejorar la calidad de atención a las personas usuarias, facilitando su orientación, formación e inserción laboral, o logrando que mantengan su puesto de trabajo, que debido al consumo de sustancias estaba en riesgo.

“Más allá de los distintos términos que podemos utilizar para definir este proceso, como inserción, reinserción, integración, incorporación o reincorporación…, lo fundamental es lo que supone para las personas a las que acompañamos en Proyecto Hombre: acceder a un trabajo. Y lo que implica es un vínculo normalizado con la sociedad, una autonomía económica, la superación de un estigma, el convertirse en un ciudadano activo…, es en definitiva una dignificación de la vida de una persona. Y esta es la base sobre la que se puede construir una sociedad mejor”, subraya Elena Presencio.

Como dice Albert, exusuario de Proyecto Hombre Cataluña: todo el mundo se merece una segunda, tercera y cuarta oportunidad. Para este joven, el haber entrado a Proyecto Hombre y realizado el Proyecto INSOLA le ha supuesto un cambio “de 0 a 100”. Albert explica que ha pasado “de sobrevivir a vivir, a tener una pasión y ganas de vivir. No nos podemos quedar encerrados en lo que hemos sido o en lo que vamos a ser, sino en lo que somos ahora. No somos diferentes a los demás por tener un problema de adicción o no somos menos capaces, todo lo contrario. Creo que le ponemos muchas más ganas”.

La propuesta de Proyecto Hombre incide en “frenar y/o paliar el proceso desadaptativo y permitir que la persona retorne a los cauces normales de empleo, formación, relaciones, diseñando procesos individualizados de inserción que partan desde cualquiera de las capacidades de la persona, continúe con aquellas otras que va desarrollando en su propio proceso terapéutico y que finalice con su inserción formativa y/o laboral, o mejore su situación con respecto al comienzo del mismo”, indica Pedro Pedrero, presidente de la Comisión de Tratamiento de Proyecto Hombre.

El presidente de la Asociación Proyecto Hombre, Luis Bononato, concluye que “tanto Proyecto Hombre como las organizaciones participantes en las jornadas muestran un interés compartido por ofrecer nuevas oportunidades a personas en riesgo de exclusión social. También hay leyes que inciden en la importancia de facilitar la reinserción de estos colectivos. Pero, al final, son claves todas y cada una de las personas implicadas, ya que son quienes tienen la capacidad de ofrecer un porvenir laboral”.

Proyecto Hombre