Huéscar honró a la Virgen de la Cabeza

Un año más, el pueblo de Huéscar  ha hecho gala de su devoción mariana al celebrar una nueva fiesta en honor de la Virgen María, bajo la advocación de Virgen de la Cabeza. Se trata de una imagen muy querida por los oscenses y de una devoción muy antigua y arraigada.

Desde el día 6 hasta el 14 de agosto, tuvo lugar en la parroquia de Santa María la novena en honor a la Virgen de la Cabeza. Cada tarde, un gran número de fieles ha acudido a la celebración de la Eucaristía y al rezo de la novena.

El viernes 14, coincidiendo con las vísperas de la fiesta de la Asunción de María a los Cielos, la imagen de la Virgen de la Cabeza, junto con la del Cristo de los Milagros, salieron en procesión por las calles de Huéscar. Durante el recorrido tuvo lugar la tradición de “bailar la bandera” delante de las imágenes, al son de la música de tres flautas y un tambor.

Finalmente, el sábado 15 de agosto, a las 7 de la mañana, tuvo lugar la misa de despedida. Al finalizar,  las imágenes de la Virgen y el Cristo salieron en romería hacia su ermita, en la sierra de Marmolanze, engalanada de una forma especial gracias al trabajo de todos los hermanos. Fueron muchos los fieles que acompañaron las imágenes durante los 8 kilómetros que hay entre la parroquia y la ermita.

Ya en la ermita, repuestas las fuerzas, se celebró una nueva Eucaristía, a las 12 de la mañana, con los romeros y todos los devotos que subieron a la sierra.

Durante todas estas celebraciones ha sido el coro de la Virgen de la Cabeza el encargado de animar las Eucaristías con sus cantos, algunos estrenados para la ocasión y dedicados a la Virgen de la Cabeza y al Cristo de los Milagros.

Desde la parroquia se agradece a todos los miembros de la Hermandad de la Virgen de la Cabeza, y a sus familiares, el esfuerzo realizado para  hacer posible estos días de fiesta y de celebración, con los que se ha podido mostrar, una vez más, el cariño y la devoción que se le tiene a la Virgen María en esas tierras oscenses. Desde su ermita seguirá, sin duda,  intercediendo por todos y haciendo que la fe siga creciendo en la parroquia de Huéscar.

José Antonio Martínez Ramírez

Párroco de Santa María, de Huéscar