El Obispo de Asidonia-Jerez clausuró la Semana de Teología en la Diócesis de Guadix

La Semana de Teología  que la Diócesis de Guadix ha celebrado del 13 al 17 de abril, terminó con la intervención del Obispo de Asidonia-Jerez y miembro de la Subcomisión de Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española, Mons. José Mazuelos Pérez. La conferencia llevaba por título: “Por una sociedad en favor de la familia y la vida" y fue pronunciada primero en Baza, el 16 de abril, y después en Guadix, al día siguiente.

Mons. Mazuelos comenzó su intervención aclarando que no se puede conocer a la familia sino se conoce la concepción del hombre en esta sociedad. Por tanto, lo primero que hizo fue un análisis de la familia en la actualidad, destacando la realidad sociológica de la misma. Y aquí insistió en la ruptura que se da entre amor y sexualidad, entre procreación y familia, al tiempo que se da una visión individualista y materialista del ser humano como un absoluto relativo donde se relega a Dios.

El Obispo de Jerez advirtió que al quitar el Misterio del horizonte humano aparece en el hombre el concepto de autocreación. Y junto a la ideología de género, en la que "da igual ser hombre o ser mujer", se acaba definiendo a la familia como un mero contrato de dos personas que deciden vivir juntos.

 También habló el prelado del romanticismo de llegar a considerar el amor en función de la intensidad. Desde este esquema, es el tiempo el que se vive como amenaza y es la falta de esperanza la que dificulta la apertura a la vida.  

Tras este panorama, Mons. Mazuelos destacó el valor y la riqueza de la familia cristiana, en la que la verdad del amor no está en la intensidad, ni engordar "mi yo a costa de otro yo", sino en "el morir a mi yo para encontrarme con el otro". De ahí, que para la Iglesia el matrimonio es una promesa, un camino que hay que recorrer donde el amor se va construyendo día a día.

La conferencia, amena y con un lenguaje cercano, terminó con la afirmación de que la familia es reflejo del amor de Dios, "donde se habla de un nosotros", ya no son dos sino uno en una sola carne, para compartir todo en fidelidad. En este proyecto existencial, "el agua del amor humano se convierte en el vino del amor divino". Y es que el amor debe ser de donación y no de engorde "del propio yo".

El Obispo de Guadix, Mons. Ginés García, clausuró esta intensa Semana de Teología, en al que se ha  debatido y hablado de la familia llegando a conclusiones interesantes que deberán trabajarse en las parroquias. Destacó que el tema de la Semana de Teología ha servido para unirnos, desde la diócesis accitana, a la dinámica emprendida por el Papa Francisco al convocar el Sínodo para la Familia, que propone reflexionar sobre esta cuestión vital para la Iglesia y para la sociedad.

 

Esta misma conferencia fue pronunciada también en Guadix el viernes 17 de abril, con la que se clausuró la Semana de Teología, también, en al ciudad accitana.

Juan Carlos Valle

www.semanasantadebaza.com