Oficina de Comunicación

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Homilía del Obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, en la solemnidad de la Santísima Trinidad. Catedral de Guadix, 7 de junio de 2020
https://www.youtube.com/watch?v=1tWLsRbSoOc&feature=youtu.be

 

Será presidida por el Obispo diocesano, a las 12 de la mañana en la Catedral, y supone el preámbulo de todo un Año Diocesano, una exposición conmemorativa, una Misión Popular y otras muchas actividades

El lunes 8 de junio se cumplen 75 años de la colocación de la imagen del Corazón de Jesús en lo alto de la torre de la catedral. Y se quiere conmemorar este aniversario celebrando el Año Diocesano del Corazón de Jesús, que comenzará el 19 de junio y se prolongará hasta 2021. Pero antes, el lunes 8 de junio se va a celebrar una Misa en la catedral, a las 12 de la mañana, presidida por el obispo, D. Francisco Jesús Orozco, para conmemorar ese aniversario. A esta celebración se ha invitado al clero y a la ciudad de Guadix, a pesar de ser un día laboral. Se conmemora la colocación de una imagen que se ha convertido en todo un icono de la ciudad accitana: el Corazón de Jesús, de bronce, sobre la imponente torre de la Catedral, bendiciendo a toda la diócesis. Antes era una imagen en movimiento, que repartía esa bendición a los cuatro puntos cardinales.

 

Jn 3, 16-18 “Dios envió su Hijo al mundo, para que el mundo se salve por Él”.

En este Domingo, posterior a Pentecostés, celebramos como Iglesia el misterio central de nuestra fe, la Solemnidad de la Santísima Trinidad.
Dios uno y Trino, en su infinita grandeza es un gran Misterio para nosotros creaturas limitadas, no en cuanto está aislado o escondido, es un misterio porque su resplandor es tan grande que nos enceguece, nos desborda. Sin embargo, Dios se ha revelado y Jesucristo nos ha manifestado, con sus Palabras y acciones, la intimidad de Dios. En su predicación, Jesús siempre manifestó su procedencia, y a la vez su unidad con el Padre, y también nos reveló al Espíritu Santo como el vínculo de amor y unidad de la Santísima Trinidad; y gracias a ello podemos conocer y relacionarnos con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Jn 3, 16-18 “Dios envió su Hijo al mundo, para que el mundo se salve por Él”.

En este Domingo, posterior a Pentecostés, celebramos como Iglesia el misterio central de nuestra fe, la Solemnidad de la Santísima Trinidad.
Dios uno y Trino, en su infinita grandeza es un gran Misterio para nosotros creaturas limitadas, no en cuanto está aislado o escondido, es un misterio porque su resplandor es tan grande que nos enceguece, nos desborda. Sin embargo, Dios se ha revelado y Jesucristo nos ha manifestado, con sus Palabras y acciones, la intimidad de Dios. En su predicación, Jesús siempre manifestó su procedencia, y a la vez su unidad con el Padre, y también nos reveló al Espíritu Santo como el vínculo de amor y unidad de la Santísima Trinidad; y gracias a ello podemos conocer y relacionarnos con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

 

“Con María en el corazón de la Iglesia”

Queridos todos en el Señor, Dios uno y trino:

La Iglesia en España celebra, en este domingo solemne de la Santísima Trinidad, la jornada por la vida contemplativa y eremita. El pasado 2 de febrero, la Iglesia universal nos acercaba la Jornada de la Vida Consagrada con el lema: “La vida consagrada con María, esperanza de un mundo sufriente”. Semanas después, en el mundo entero, se iniciaba el momento histórico y dramático de sentirnos sumergidos bajo los efectos de la pandemia del virus Covid-19, de grandes consecuencias a todos los niveles. Esta crisis sanitaria, social, cultural, económica y en otros órdenes, ha puesto de manifiesto la vitalidad de la Iglesia en tiempos tan difíciles, donde no se ha dejado de orar ni de celebrar la liturgia, a pesar del confinamiento al que nos hemos visto sometidos. Tampoco se ha dejado de ejercer la caridad, en sus muchas formas, hacia las personas más afectadas. La presencia de los consagrados ha sido verdaderamente un testimonio, muy visible, de esperanza en un mundo sufriente.

“Con María en el corazón de la Iglesia”

Queridos todos en el Señor, Dios uno y trino:

La Iglesia en España celebra, en este domingo solemne de la Santísima Trinidad, la jornada por la vida contemplativa y eremita. El pasado 2 de febrero, la Iglesia universal nos acercaba la Jornada de la Vida Consagrada con el lema: “La vida consagrada con María, esperanza de un mundo sufriente”. Semanas después, en el mundo entero, se iniciaba el momento histórico y dramático de sentirnos sumergidos bajo los efectos de la pandemia del virus Covid-19, de grandes consecuencias a todos los niveles. Esta crisis sanitaria, social, cultural, económica y en otros órdenes, ha puesto de manifiesto la vitalidad de la Iglesia en tiempos tan difíciles, donde no se ha dejado de orar ni de celebrar la liturgia, a pesar del confinamiento al que nos hemos visto sometidos. Tampoco se ha dejado de ejercer la caridad, en sus muchas formas, hacia las personas más afectadas. La presencia de los consagrados ha sido verdaderamente un testimonio, muy visible, de esperanza en un mundo sufriente.

Presentada la Memoria anual de actividades de la Iglesia católica en España de 2018

La Conferencia Episcopal Española (CEE) presentó, el viernes 5 de junio, la Memoria anual de actividades de la Iglesia católica en España de 2018. La actividad económica de ese año se declaró en 2019, y el resultado de la Asignación Tributaria se conoció definitivamente y se presentó hace tres semanas. Hoy se presenta la actividad de toda la Iglesia en España en sus diversos ámbitos y desde las diversas realidades que forman parte de ella: diócesis, instituciones de la vida consagrada y el resto de entidades religiosas (asociaciones, fundaciones, cofradías, hermandades, etc.).

En la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno sacerdote, que se celebra este jueves 4 de junio, el Obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, se ha dirigido a todos los sacerdotes de la diócesis con un vídeo, ante al imposibilidad de hacerlo ante los propios sacerdotes, como siempre se ha hecho, por culpa de la pandemia. Otros años, los sacerdotes se han reunido este día para tener un tiempo de retiro espiritual y celebrar una fiesta en la que dan gracias al Señor por el don de su sacerdocio. También ha servido esta fiesta para felicitar a los sacerdotes que cumplen 25 y 50 años de ministerio sacerdotal. Pero todo eso, este año, ha tenido que ser aplazado, ante las limitaciones de la alerta sanitaria.

Ya se sabe cómo será la celebración de la Festividad del Corpus Christi en la ciudad de Guadix este año 2020, marcado pro la alerta sanitaria. Lo ha hecho saber el consiliario de la Hermandad del Santísimo Sacramentos de la ciudad accitana, Manuel Amezcua. Será el domingo 14 de junio, con una Misa Pontifical en la Catedral y una procesión claustral, es decir, por el interior del templo. También se mantienen las celebraciones de la Octava del Corpus, así como la procesión claustral con la que terminan siempre las celebraciones en esta fiesta litúrgica. Pero no habrá ni seises, ni procesión por las calles de la ciudad, ni niños de Primera Comunión.

Cuando aún no ha terminado el curso escolar, tan atípico este año, ya tenemos puesta la mirada en el curso que viene. El martes 2 de junio, por ejemplo, comenzará el plazo para matricular en la asignatura de Religión a los hijos, si se desea que reciban una educación integral que no excluya esta dimensión tan importante para el hombre. Primero será el turno de los niños de Infantil y Primaria. En julio, será el turno de los de Secundaria y Bachiller.