Décimo cuarto domingo del tiempo ordinario. Ciclo B. 8 de julio de 2018

“LA FUERZA SE REALIZA EN LA DEBILIDAD”

La Palabra de Dios de este domingo tiene mucho que decirnos hoy a nosotros, en nuestra situación concreta. Es una Palabra viva y eficaz que si cae en tierra buena dará mucho fruto, y un fruto que durará hasta la vida eterna, pero…


¡Qué difícil es aceptar y descubrir la sabiduría de Dios en lo pequeño y en lo cotidiano! ¡No estamos acostumbrados a ello! Y, sin embargo, la raíz de la incredulidad está en la incapacidad de acoger la manifestación de Dios en lo cotidiano. Más bien nos gustan los acontecimientos relumbrones, lo que haga mucho ruido, porque aquello que conocemos, lo normal, lo cercano a nosotros, parece que no le damos mucho valor. Sin embargo, el lenguaje de Dios desconcierta porque se presenta bajo el ropaje de lo cotidiano, porque rompe estructuras y moldes, porque acarrea indiferencia y escasez de honores. Dios, es así como nos lo recuerda san Pablo: “Vivo contento en medio de las debilidades, los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo” (2Cor 12,7b-10). También el profeta Ezequiel y el profeta Jesús nos lo recuerda: “No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa” (Mc 6,1-6; Ez 2,2-5).
Jesús, el Hijo único de Dios, también nos desconcierta, rompe todos nuestros esquemas. Su personalidad nos obliga a tomar partido, a implicarnos o a favor o en contra. “Jesús fue rechazado porque resultaba incómodo. Removió, desde los cimientos, los pilares sobre los que se asentaba la vida del ser humano. En el ámbito religioso cambió la imagen que se tenía de Dios y, además, decía actuar en su nombre (Mc 2,1-12). En lo social, no respetaba las normas establecidas que tenían carácter de ley (Mc 2,15-17). En lo familiar deja su casa, no sigue el oficio de su padre y habla de otra familia no marcada por los lazos de sangre (Mc 3,31-35). En lo político rehusó ponerse del lado de los opresores (Mc 10,35-44). En lo económico proclamó el peligro de las riquezas que toman las riendas del corazón humano (Mc 10,17-25).
Era evidente que los vecinos y familiares de Jesús no podían aceptar la novedad que traía su compatriota, rompía los viejos esquemas de convivencia social sobre las que se asentaba el mundo. Aquello era un escándalo. Prefieren la seguridad de siempre a los arriesgados caminos del Reino” (La Casa de la Biblia, 2005). Lo llaman, en tono despectivo, “el carpintero, el hijo de María”, porque no es el líder nacionalista que esperaban.
Lo decíamos al principio de este comentario, que era difícil aceptar y creer en el Dios que se nos manifiesta en Jesús desde lo cotidiano, desde el día a día, porque Dios no es un exhibicionista, sino que es el Dios cercano que no humilla, el Dios que se ha hecho pobre con el pobre y marginado con el marginado para darles vida riqueza y libertad. Está en el campo de los marginados y derrotados, allí donde parece que no hay vida o no puede haberla de ninguna manera. ¿No cambia esto toda nuestra idea religiosa que, en muchas ocasiones tenemos, de que a Dios hay que darle todos los honores, riquezas y oropeles del mundo? El Papa Francisco nos invita constantemente a salir de nuestras imágenes preconcebidas de las cosas religiosas y de la idea de Dios para encontrarnos con el Dios de Jesús que se nos revela en el día a día como nos lo relatan los evangelistas.
Jesús se extrañó de aquella falta de fe, entró en crisis, pues toda vida abierta a Dios se orienta, crece y realiza a través de crisis y discernimientos. Quizás estemos aquí también nosotros en la vivencia de nuestra fe por lo que ahora estamos invitados a poner, en el día a día, nuestros ojos en el Señor esperando su misericordia (Sal 122) para descubrirle con toda su fuerza capaz de movilizar nuestra vida y salir con valentía a anunciar el Reino de Dios que él nos propone.
José Mª Tortosa Alarcón. Párroco de Jérez del Marquesado y Albuñán.

PREGUNTAS:
1. En nuestra vida de fe ¿de qué se sorprendería hoy Jesús?
2. Señala gestos que se dan en nuestro mundo, que están dentro de la dinámica del Reino y que no todos entienden.
3. Busca la canción “Con vosotros está y no le conocéis” (https://www.youtube.com/watch?v=nRzIiC9VzbE&bpctr=1528866149) y medita profundamente la letra.

Dibujo de Miguel Redondo. Comentario de José María Tortosa. Y preguntas para la reflexión.

 

Modificado por última vez enDomingo, 08 Julio 2018 09:13