Vigésimo Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo A. 20 de agosto de 2017

SE DICE QUE POR UN HIJO, UNO ES CAPAZ DE CUALQUIER COSA

Cuando lees el Evangelio con detenimiento, te das cuenta de que muchas de las cosas que pasan y en las que Jesús interviene de manera directa y contundente, son cosas que pueden estar pasando hoy mismo, es decir que, el Evangelio tiene actualidad y toca directamente nuestros corazones para que tomemos partido y no quedemos indiferentes.

En alguna ocasión habremos escuchado los gritos desesperados de alguna persona y habremos sentido curiosidad de saber qué está pasando y, posiblemente echar una mano. Eso demuestra que nos preocupa el dolor de la gente, que nos conmueve el sufrimiento, que nos preocupan las dificultades que otras personas pueden estar pasando. Pero, si no hemos sido capaces de pararnos ante el grito de dolor de alguien, es que hemos perdido sensibilidad y necesitamos un “resetear” nuestras opciones para adecuarlas al Evangelio, a lo que Dios quiere de nosotros. Si Jesucristo ha venido para dar vida al mundo, a nosotros no nos queda más remedio que secundar esa acción, aunque no sean de los nuestros o no los conozcamos.

Pues bien, todo esto es lo que nos narra el Evangelio de hoy. Una mujer cananea, se puso a gritar. Una mujer considerada pagana, no creyente, se atreve a gritarle a Jesús: “Ten piedad de mí, Señor, Hijo de David; mi hija vive maltratada por un demonio” (Mt 15,21-28). Osadamente, se salta todo tipo de protocolos y supera las dificultades porque quiere acceder directamente a Jesús, porque en Él ha encontrado una posible solución a sus problemas, a la situación de su hija, a la marginación que están sufriendo. De ahí, el entender que, por una hija, una es capaz de hacer cualquier cosa que sugería de título para este comentario.

Jesús se ha tenido que retirar a territorio de paganos, porque los escribas y fariseos se muestran hostiles a sus enseñanzas. También a Pedro y a sus discípulos ha tenido que recriminar y censurar su falta de fe. Y es aquí donde -¡mire usted qué casualidad!-, en la considerada tierra de paganos, de increyentes, se encuentra con una mujer a la que tiene que alabar por su fe: “¡mujer qué grande es tu fe!”. Esta mujer extranjera, pagana y sin nombre pasa a la tradición cristiana como modelo de fe fuerte, como ejemplo de súplica profunda y confiada, como prototipo de auténtica piedad.

Y toda la Palabra de Dios de este domingo quiere presentarnos la universalidad del mensaje cristiano, es para todos y nadie ha de quedar excluido por nuestra parte, por los que nos consideramos cristianos, miembros de la Iglesia. Israel no tiene la propiedad exclusiva de la salvación. Todos los pueblos son llamados a la salvación (Is 56,1.6-7). La salvación sobrepasa las fronteras del pueblo de Dios y se abre a la universalidad. Pablo, misionero de la gentilidad, da a conocer que todos los hombres están llamados a la salvación (Rm 11,13-15.29-32). La fe rompe fronteras y hace que los hombres se hermanen en Cristo. La fe ha de ser medida por nuestra capacidad de abrirnos al misterio insondable de Dios.

También el evangelio de hoy me deja una cuestión importante, a saber: ¿viene la gente gritando detrás de nosotros? Esto tiene que preocuparnos muy mucho, pues si no ocurre, será señal de que no ven en nosotros un camino de liberación, una luz de Buena Noticia, que nuestra forma de vivir la fe no les interpela y que no encuentran nada nuevo en nosotros que les provoque y les haga interrogarse sobre su fe y su vivencia.

José Mª Tortosa Alarcón. Párroco de Albuñán y Jérez del Marquesado

Dibujo de Miguel Redondo. Comentario de  José María Tortosa. Y preguntas para la reflexión.

 


PREGUNTAS:

  1. ¿Cómo incorporamos a nuestras comunidades y parroquias a los extranjeros, a los inmigrantes que llegan de otros lugares?
  2. ¿Qué gritos están reclamando de nosotros una atención especial? ¿qué puedo hacer ante ellos?
  3. La vivencia de la fe de los que no piensan como yo o no viven como yo, ¿cómo interroga mi fe? ¿qué cuestiones me plantea?
Modificado por última vez enSábado, 19 Agosto 2017 21:08