¿Cómo se pueden ganar las indulgencias en el Año de la Misericordia en la Diócesis de Guadix?

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Todos los actos que se preparen para que los fieles obtengan las gracias de este Jubileo, deben estar unidos, ante todo, al Sacramento de la Reconciliación y a la celebración de la santa Eucaristía con una reflexión sobre la misericordia. Será necesario acompañar estas celebraciones con la profesión de fe y con la oración por el  Papa y por las intenciones que lleva en su corazón para el bien de la Iglesia y de todo el mundo.

El Jubileo lleva también consigo la referencia a la indulgencia. En el Año Santo de la Misericordia ella adquiere una relevancia particular (Misericordiae vultus, n. 22). Durante todo el Año de la Misericordia podrán lucrar la Indulgencia plenaria los fieles cristianos que estén verdaderamente arrepentidos de sus pecados, cumplan debidamente las condiciones acostumbradas (Confesión sacramental, comunión eucarística, aborrecimiento de todo tipo de pecado y oración por las intenciones del Papa), y participen en alguno de los actos litúrgicos o piadosos establecidos para este Año, o, al menos, dediquen un tiempo razonable a meditaciones piadosas, concluyendo con el Padrenuestro, el Credo e invocaciones a la Santísima Virgen Madre de Dios.

Los fieles que, por enfermedad o justa causa, no puedan salir de casa o del lugar donde se encuentren, podrán obtener la indulgencia plenaria, si unidos con el espíritu y el pensamiento a los fieles presentes, particularmente en las acciones litúrgicas transmitidas por radio o televisión, recen allí donde se encuentren el Padrenuestro, la profesión de fe y otras oraciones conformes a la finalidad del Año de la Misericordia, ofreciendo sus sufrimientos o las dificultades de la propia vida.

Es necesario recordar a todos los fieles que “La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia” (CIC, c. 992; cf. Catecismo nº. 1471). “Todo fiel puede obtener para sí mismo o aplicar por los difuntos, a manera de sufragio, las indulgencias” (c. 994) que obtiene, “por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos” (c. 992).

(Esta respuesta ha sido sacada del Decreto de convocación del Año de la Misericordia en la Diócesis de Guadix, publicado el 29 de noviembre de 2015)