Jérez del Marquesado honra a la Tizná con unas novenas muy solidarias

 

Del 31 de agosto al 8 de septiembre se están celebrando, en Jérez del Marquesado, las novenas en honor de Nuestra Señora de la Purificación, conocida como La Tizná, Patrona del pueblo. Cada día, a las 10 de la noche, el templo parroquial se llena para rezar el rosario, hacer el ejercicio de la novena y celebrar la Eucaristía. Son muchas las personas mayores que asisten, pero, también lo hacen muchos jóvenes y niños. Las novenas culminarán el día 9 de septiembre con la fiesta del Día del Voto, en el que los jerezanos volverán a honrar a su Patrona con mucha devoción, cumpliendo un compromiso de casi 400 años.
Los días de novena son días de devoción a la Virgen, de mucha fe y, también, de solidaridad. Son varios los momentos solidarios que hay a lo largo de los nueve días que duran estos cultos. Justo al comenzar, hubo un día dedicado a las misiones y, en concreto, a la misión que la diócesis de Guadix tiene en Honduras. Se recogieron en la colecta de esa noche unos 900 €, que se entregaron al misionero José Luis López, párroco del Santo Ángel de Baza, que fue quien predicó, para que los haga llegar a esa misión en Tegucigalpa.


Otro de los momentos solidarios será cuando se realice la colecta para ayudar a una niña hondureña que está acogida por la parroquia y a la que se ayuda económicamente desde aquí, a través de la misión que tiene Patricio Larrosa, de la vecina parroquia de Huéneja.
Además, durante todas las noches, numerosos jerezanos aportan alimentos no perecederos y productos de higiene, que serán entregados a Cáritas para ayudar a los más necesitados. Y en la ofenda floral, el 8 de septiembre, junto a las flores, serán muchos los que lleven también esos productos no perecederos, como ofrenda solidaria a la Tizná. Al final, se recogerán cientos de kilos de solidaridad.


Predicadores
Las novenas están siendo predicadas por diferentes sacerdotes de la diócesis de Guadix. Y todos con un tema común en sus predicaciones: los primeros capítulos de la Exhortación Apostólica Exultate et Gaudete, del papa Francisco. También habrá un día para la celebración del sacramento de la Penitencia. La celebración del día grande de la fiesta, el domingo 9 de septiembre, estará presidida por el administrador diocesano, José Francisco Serrano.
Uno de los sacerdotes que ha predicado estos días ha sido el jesuita Esteban Velázquez, vinculado a Jérez del Marquesado porque proyecta construir en la zona el Centro Persona y Justicia, en el que tendrán cabida diferentes espiritualidades. Esteban, en su predicación, leyó unas palabras dedicadas a la Tizná, cuya devoción ha conocido en los últimos meses, y que reproducimos aquí:

A LA VIRGEN TIZNÁ DE JÉREZ DEL MARQUESADO, PROTECTORA Y ANIMADORA DE LA ARMONIA ENTRE LA NATURALEZA Y LOS SERES HUMANOS

Señora, Madre y Compañera en el camino de la vida, reconozco que tu advocación como la “Tizná” me desconcertó. No sabía cómo encontrar una relación no forzada entra esa advocación de ti y tu historia real según los evangelios.
Y hoy, que por primera vez voy a hablar de ti en la novena que convoca a tu nombre este pueblo, ya querido por mí, de Jérez del Marquesado, de repente me vino una luz , quizás tan rápida como aquel rayo que dejo tiznado tu rostro.
Y es que, desde la dinámica cristiana de la Encarnación, puede haber una lectura que dé un nuevo sentido a la historia de tu rostro tiznado por el rayo.
Y es esta: tanto querías estar cerca de tu pueblo, de Jérez y de todos los pueblos, que, aquí, donde el pueblo vio morir o “como morir” y volver a vivir a unos jóvenes heridos por un rayo, tú, que eres madre de todos, quieres ser recordada también, como la que, de alguna manera externamente visible, también sufriste el mismo efecto natural que aquel pueblo y ,sobre todo, aquellas madres , vieron en los rostros de sus hijos tocados por el rayo.
Quisiste expresar, de alguna manera, tu deseo de acompañar el sufrimiento de aquellos niños, aquellas madres y aquel pueblo
En ese rostro tuyo aparentemente afectado en su belleza, o en ciertos cánones de belleza, por los efectos del rayo, se oculta, y a la vez se expresa, otra belleza: la del corazón de una madre que quiere estar cerca de sus hijos , incluso cuando estos hijos suyos son aparentemente afectados, o hasta destrozados, por fenómenos naturales que afean o disminuyen la salud de sus cuerpos… o incluso los matan- ¡Tantos de estos hijos e hijas tuyas como hay en el mundo!
Por eso, con cierto temor a equivocarme, pero con emoción, me dirijo por primera vez a ti , aquí , junto a tu rostro herido y tiznado por un rayo, como Madre y protectora de todas las victimas de tantos fenómenos naturales que han producido muerte y dolor en el mundo
¿ Quién mejor que tú, venerada con los signos externos en tu rostro de aquellos movimientos de la naturaleza, hoy en aumento, que rompen la aparente belleza y perfección del mundo ,……¿quién mejor que tú, como digo, para poder recordarnos que Dios estará siempre cerca del mundo que sangra cuando la naturaleza ruge y aparentemente rompe su equilibrio, paz y belleza natural? ,
Acoge bajo tu protección, María , a tantas víctimas de desastres naturales, tan tristemente frecuentes en nuestro tiempo en que la humanidad provoca a la naturaleza con un consumismo loco y excesivo y un uso de los espacios naturales como si fueran solo vertederos de nuestra vida cómoda, y a veces desenfrenada, en su trato hiriente a la madre naturaleza , nuestra Mama Pacha que dirían los pueblos indígenas , los que más han sabido convivir en armonía con ella.
Sé tú, Virgen y Madre Tizná, desde este tu pueblo de Jérez, rebosante de belleza en todas sus esquinas y acurrucado a las faldas de esta bellísima sierra cubierta por una alfombra de pinos y acompañada del constante canto de la aguas saltarinas que danzan o susurran a su alrededor todo el año, sé tú, desde aquí , también, fuerza y consuelo de tantos hijos e hijas tuyas jóvenes y no tan jóvenes, que luchan sin cesar en variados movimientos sociales para proteger la naturaleza de cualquier abuso de ella o de cualquier marchitación de su belleza.
Hoy nos atrevemos a nombrarte , Madre nuestra , como uno más de tus numerosos y merecidos atributos, Protectora de las víctimas de los numerosos cataclismo naturales, y Protectora y Madre también, de todos los que luchan para que la naturaleza sea respetada como hogar y templo. Quizás pocos o ningún sitio mejor para recibir este nuevo atributo que desde aquí en este pueblo de Jérez donde la belleza paisajísticas desborda y embriaga. Y donde, a la vez, tú eres venerada con un rostro herido que nos recuerda todos aquellos que, como aquellos jóvenes de este pueblo, han sido y son víctimas de una naturaleza que sangra y ruge pero nunca deja de ser bella y fuente de vida incesante. María, Virgen y Madre Tizná, protectora de la naturaleza y la vida y de las victimas del rugido inevitable y misterioso de la Madre Tierra. Ruega por nosotros.