Clausura del curso escolar de los profesores de Religión

El 12 de junio, nos reunimos en la ciudad de Baza más de cincuenta profesores católicos, de la Enseñanza Estatal y Concertada, para clausurar como Delegación Diocesana de Enseñanza el curso escolar 2017-2018. Viene siendo costumbre, desde hace unos años, celebrar la apertura de Curso en Guadix, y la Clausura en Baza, dos centros geográficos en la diócesis.


También, y por deseo expreso de Don Ginés, los dos momentos importantes en el curso escolar de encuentro del profesorado con el señor obispo: la entrega de la Misio Canónica a los profesores que van a impartir Religión a los alumnos de los diferentes niveles de enseñanza, a comienzo de curso, y la clausura del año académico, convocan a todos los profesores, tanto de la Enseñanza Pública Concertada como de la Enseñanza Pública Estatal.
Este año – con sede vacante- nos ha acompañado José Francisco Serrano, administrador diocesano, que presidió también la Eucaristía. Concelebró con él José Díaz Guijarro, párroco del Sagrario; José Antonio Robles, vicario para la evangelización; y Juan Luís García Rodríguez, párroco de la Puebla y actual sustituto como profesor de Religión en secundaria.
Íbamos llegando a la Casa de la Iglesia de Baza con la alegría de encontrarnos. La verdad es que formamos una familia y estos momentos son muy importantes no sólo por lo que en ellos se recibe de formación o de decisiones que se toman, sino porque se estrechan los lazos de amistad y compañerismo.
Desde aquí quiero expresar mi gratitud al párroco José Díaz Guijarro por la acogida tan fraterna que nos hace. Una Casa, la de la Iglesia de Baza, de puertas abiertas donde no sólo nos reunimos para dialogar, sino también a la salida de la Eucaristía, en la Mayor, para compartir un refrigerio estupendamente preparado por profesores del lugar.
A las 18.30 tuvimos el encuentro de evaluación del curso. Lo presidió el administrador diocesano. Abrió el acto con unas palabras de bienvenida, en las que animó a los profesores a tomar conciencia de que el futuro de la diócesis está en sus manos. Les instó a vivir su profesión como una vocación.
A continuación, Maribel Sancho, delegada de enseñanza, hizo memoria brevemente de algunos aspectos de la vida de la Delegación, con sus puntos fuertes, abriendo después un diálogo para señalar entre todos los puntos los aspectos a mejorar.
Uno de los objetivos importantes de la delegación es la formación permanente del Profesorado. Hay que mejorar la participación y asistencia.
Se señaló que era importante planificar bien todas las convocatorias, a veces puede haber saturación, porque son los mismos a los que se les convoca desde distintas instancias.
Se plateó la iniciativa de organizar un encuentro de alumnos matriculados en Religión católica, que fuera festivo y estimulante, entre todos los Centros de la diócesis, concertados y estatales. Se creó una comisión para organizarlo.
La delegación de enseñanza se ha hecho eco y ha difundido entre el profesorado de Religión y los alumnos/as las informaciones sobre actividades organizadas por la diócesis a través de las delegaciones diocesanas y secretariados.
Este año pusimos especial hincapié en las Jornadas Educación y Familia, organizadas por la vicaría para la evangelización. La Comisión Permanente del Consejo Diocesano de Enseñanza se implicó con dedicación. Le dedicamos tres encuentros para su preparación. Luego, la asistencia de los profesores a las jornadas fue nula. Ha sido un punto retomado en la evaluación.
José Francisco animó a la delegación a seguir convocando al Consejo Diocesano de Enseñanza, en sede vacante. Hay que seguir apostando – dijo- por la familia y la juventud, y en ello el Consejo puede ser creativo.
También nos dijimos que tenemos que seguir avanzando en la interrelación Parroquia-Escuela y Familia. A principio de curso, la delegada de enseñanza facilitará a los párrocos los nombres y teléfonos de los profesores de Religión de la escuela pública que están dentro de los límites de la parroquia. Por su puesto, no para hacer catequesis dentro de la escuela del estado, sino para que aquellos alumnos que elijan la Religión Católica puedan conocer los lugares de culto y a sus representantes, como se hace con otras instituciones civiles.
La Eucaristía momento central de nuestro encuentro, clausuró nuestro año escolar. En la homilía José Francisco abundó en la misión que la Iglesia confiaba a los profesores de ser luz y sal entre los alumnos y compañeros. Los animó a leer la reciente exhortación del Papa Francisco, Gaudete et Exsultate señalando la llamada a la santidad en medio de la vida ordinaria que en ella nos hace el Papa
El acto terminó con un piscolabis en la Casa de la Iglesia nuevamente, y en un ambiente muy animoso y fraterno del que costaba partir. Muchos habían venido de lejos y a las once de la noche era buen momento para decirnos hasta la próxima.

Maribel Sancho
Delegada de enseñanza