Lección de justicia

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Hace unos días, me ha llegado, por el wapsap un video que me ha hecho mucho pensar… y mantenerme en la opción de actuar. Me gustaría narrarlo, de alguna manera, para que también, los lectores de este blog, puedan experimentar.

 

Un nuevo y joven profesor entra en clase –los alumnos están hablando entre ellos con un poco de jaleo, lo normal hasta que llega un profesor- y pregunta a un alumno cómo se llama, a lo que el alumno responde, diligentemente y correctamente. Entonces, el profesor le dice, ¡vete de mi clase y no vuelvas más! Se levanta y se va sin protestar y sin que nadie diga nada.

¡Bien, comencemos!, dice el profesor. ¿Para qué sirven las leyes? (sigo relatando el video).

-        Para que haya un orden en nuestra sociedad, dice una alumna con un poco de miedo.

-        ¡No!

-        Para cumplirlas.

-        ¡No!

-        Para que la gente mala pague por sus actos.

-        ¡No! (dice el profesor un poco enfadado). ¿Pero es que nadie sabrá responder a esta pregunta?

-        Para que haya justicia.

-        ¡Por fin!, ¡eso es! Para que haya justicia, dice el profesor. Y, ahora, ¿para qué sirve la justicia?

-        Para salvaguardar los derechos humanos.

-        ¡Bien!, ¿qué más?

-        Para discriminar lo que está bien de lo que está mal.

-        ¡Qué más!

-        Para premiar a quien hace el bien.

-        OK. ¡No está mal!, pero,… respondan a esta pregunta. ¿Actué correctamente, al expulsar de la clase a su compañero Juan? ¡Vamos, sin miedo! Quiero una respuesta decidida y unánime.

(Se crea un breve silencio)

Después, todos los alumnos, al unísono y tímidamente fuerte, responden:

-        ¡Nooo!

-        Entonces, ¿podría decirse que cometí una injusticia?

-        ¡Siiiii!, (responden, rápidamente, todos).

El profesor le indica a un alumno, ¡vete a buscar a Juan!

(Entra el alumno con Juan). El profesor con el alumno (Juan) a su lado dice:

-        ¿Y, por qué nadie hizo nada al respecto, cuando saqué a su compañero Juan? (silencio) ¿Para qué queremos leyes y reglas, si no disponemos de la valentía para llevarlas a la práctica? (silencio)… Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar cuando presencia una injusticia, ¡todos! (aparecen imágenes de injusticias sociales, políticas, económicas, -refugiados, guerras, hambre, corrupción, etc.) ¡no vuelvan a quedarse callados nunca más! Cuando no defendemos nuestros derechos, perdemos la dignidad y, la dignidad, ¡no se negocia! (silencio, y el profesor le da la mano al alumno que echó de clase).

Hasta aquí el relato, ¿qué os parece?

El director del vídeo es, Carlos Mercado, ¡enhorabuena!

¿Nos hemos enterado? Pues ahora que cada cual, según su conciencia, lo más sagrado que tenemos, haga lo que crea que tiene que hacer. Buena jornada.

José Mª Tortosa

Párroco de Jérez del Marquesado y Albuñán. Delegado de Apostolado Seglar