A vueltas con los migrantes y refugiados

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El domingo 18 de diciembre a las 6 de la tarde tuve la suerte de asistir a una conferencia sobre migrantes y refugiados que impartía el Director del Secretariado de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, José Luis Pinilla Martín, un jesuita muy al día en estos temas. La sala del Liceo de Guadix estaba llena y eso se agradece y gusta, pues es señal de que hay gente preocupada con esta situación.

 

La conferencia tenía el sugerente título de “Migrantes y Refugiados, iconos que nos interpelan”; y estaba organizada por la Plataforma de ayuda al Migrante y Refugiado de Guadix junto al Secretariado de Migraciones y Minorías de la Diócesis de Guadix, para que nos situemos bien de quién nos convoca, aunque era una conferencia abierta y “gratis” para toda persona que quisiera acudir para apoyar esta temática o para interesarse sobre la situación que viven muchos hermanos nuestros.

La verdad que no me vine defraudado con lo allí expuesto, pues respondía a las expectativas que me había hecho. Más bien me vine cuestionado por todas las imágenes (iconos que nos interpelan) de la tremenda situación que están viviendo estas personas, muchas de ellas ya entre nosotros y esperando a que lleguen otras muchas como refugiados o como buscadores de un mundo mejor dejando parte de su vida en el trayecto de llegada, si no la vida entera, como les pasa a muchos de ellos. El mar es un tremendo cementerio que nos está hablando de un gran drama.

Me quedé con la imagen idílica de una puesta de sol en el mar -¡preciosa!-, pero el trasluz se dejaba ver una enorme barcaza llena de seres humanos a la deriva y sin que nadie sepa de ellos. Es el reflejo de lo que casi todos los días está ocurriendo en el mar y en tierra.

¿Qué hacer? Pues hay mucho: desde apoyar los círculos del silencio que se celebran en la plaza de las Palomas de Guadix cada primer jueves de mes a las 7:30 de la tarde para sensibilizar sobre esta situación; hasta disponer mi persona y parte de mi tiempo para conocer más de cerca y ayudar, si es necesario, a acoger a migrantes y refugiados que están entre nosotros o que vendrán. También cambiar la percepción que de esta situación me dan los medios de comunicación o las habladurías de calle al querernos presentar a estas personas como las que nos quitan puestos de trabajo, pues no es verdad y bien lo sabemos porque muchos de ellos trabajan en la economía sumergida que no queremos los españoles ya que está mal pagada, es una tarea difícil o, sencillamente, estoy mejor cobrando el paro, alguna ayuda familiar para ir tirando o qué se yo qué tipo de subvención. De todo esto hay mucho que hablar y mucho que hacer para desengranar las causas que lo producen.

Pero como se acerca Navidad, Feliz Navidad y que estas fechas no me hagan perder la cabeza en cosas superfluas, sino más bien sepa descubrir dónde he de llevar mi parte de ilusión, mi parte de esperanza y deseos de que nuestro mundo sea un poco mejor. Que conste, que esto depende de cada uno de nosotros, no es tarea sólo de las asociaciones, fundaciones, políticos, la iglesia, etc., sino que es una cuestión de humanidad y eso, ¡amigos míos! nos compete a todos sin lugar a dudas. ¡He dicho!

Lo más fácil es quedarte sentado en tu sillón, alegre y distraído que es la letra de esta canción que te invito a escuchar en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=QEwpfMpMAiE

José Mª Tortosa

Párroco de Jérez del Marquesado y Albuñán. Delegado de Apostolado Seglar