Manuel Amezcua

Manuel Amezcua

Párroco de Nuestra Señora de Gracia y Fátima, en Guadix. Canónigo y Director del Secretariado de Familia y Vida.

Este artículo ha sido publicado en el semanario Wadi-as de Guadix y comarca

La dirección de la web de Wadi-as es http://andaluciainformacion.es/guadix/

Yo Guadix, creo que esta es una fecha “beborable”, más aún, “beborabilísima” por tres razones concretas, a la que corre el peligro de sumarse una cuarta.

Es este el día en que le mandaba un ramito de violetas, aquel ignoto admirador que resultaba ser marido romántico aunque un poco pavo, a aquella señora, que por no saber, no era capaz de conocer ni siquiera quién la quería. Todo un caso de intrínseca pavera matrimonial…

Yo Guadix, he dado en pasear y he paseado por el bosque que aquí llamamos de la Cañada de Guadix que atraviesa tierras de Lugros, Polícar y Beas, colindando con las fincas del Camarate. El esplendor y la belleza naturales, rozan lo sobrenatural como signo, manifestación y testimonio de la grandeza divina. La gama cromática del verde se vuelve, poco a poco ocre rojizo en todas sus tonalidades, y oro líquido que se derrama en gotas desde los álamos al suelo. Pudiera parecer que el bosque llora de pena otoñal…, pero no es cierto, la foresta se emociona de sí misma y lagrimea poco a poco, su propia sensación de grandeza inabarcable.

Yo Guadix, estimo que en España no tenemos demasiadas unanimidades simbólicas. Desde que se contraponen los nacionalismos periféricos al histórico de la nación más antigua de Europa, alguno de nuestros presidentes del gobierno entienden que el concepto de la Patria, el himno y la bandera son “discutidos y discutibles”. Ahora bien, antes de que Francia lo fuera, como lo es, Inglaterra fuera unida a Escocia y Gales, constituyendo la Gran... Bretaña, por no hablar de lo germano o lo itálico, mucho antes, España ya lo era incluso con la herencia consolidada de Portugal. Es verdad que después la Providencia, para hacernos humildes a los españoles, nos envió a la dinastía de Borbón, y desde entonces es difícil poder presumir de algo en el extranjero.