José Mª Tortosa

José Mª Tortosa

Párroco de Jérez del Marquesado y Albuñán. Delegado de Apostolado Seglar

Transcurridos quince años, -“la niña bonita”, me decían que se cantaba el número 15 en la lotería-, resulta oportuno hacer un balance entusiasmado de un Proyecto que movilizó, mueve y seguirá moviendo, y dando ilusiones, vida y esperanza a mucha gente. 

Gracias por la oportunidad de poderlo contar con más ilusión, si cabe, que en los inicios, ¡merece la pena que así sea y así se relate!

Hemos acabado el tiempo de Navidad y volvemos a la normalidad de la vida, al día a día, que es lo importante. El pasado ya no nos preocupa ni nos recreamos en él con eso de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, porque no es verdad.

Año nuevo, vida nueva es el dicho popular que se intercambia en estas fechas primeras del año. Con ello se quiere reflejar que es necesario acoger y afrontar el nuevo año con ese optimismo tan grande que te haga hacerlo más llevadero y no se te haga muy cuesta arriba, sobre todo, la famosa cuesta de enero.

El título de este artículo, lo he copiado, del pliego que, la revista Vida Nueva, ofrece en esta semana de diciembre en el número 2968. Vida Nueva es, una revista que recomiendo mucho, para estar al día cristiana y humanamente (puede ser un buen regalo de reyes una suscripción anual en la familia o en la parroquia, cofradía, asociación, etc.).

No estamos muy acostumbrados a muchos gestos que el Papa Francisco hace en todo momento y en cada uno de sus viajes. Nos llaman la atención y la admiración, porque se sale de lo “políticamente correcto”.

No sé bien si sobre los atentados de Paris se puede decir mucho más de lo que ya se ha dicho o si por el contrario aprenderemos algo de ellos. Está claro que vivimos en una sociedad que, parece, ha perdido el norte en muchos sentidos y no encontramos el rumbo para enderezarla, a no ser a base de violencia, fomentar odios, xenofobia, racismos y buscar más lo que nos divide que lo que nos une. Así no vamos bien. Así tendremos más de lo mismo.

Ignacio Pereda Pérez, es el alma de la Fundación Escuela de Solidaridad (FES). Es de esos hombres que viven desde las periferias existenciales y con los que las habitan, dejando los “circuitos” normales de la subvención, así como, el estar a lo que cada gobierno de turno mande. Para él, el ser humano y su dignidad, está por encima de cualquier subvención oficial. Hace años que así lo vive y se van viendo los frutos. ¡Gracias, Ignacio! A todos nos haces pensar y nos animas. Compartir jornada contigo, se agradece.

Hace un tiempo leí un artículo con el mismo nombre y recuerdo que fueron muchas las notas que tomé, pero no recuerdo el autor ni la fuente de donde lo saqué, así que pidiendo las disculpas pertinentes, me atrevo a transcribir aquí las notas que he encontrado en mi cuaderno, porque el mensaje que transmite,  nos viene muy bien para este día de los santos.  Seguro que faltarán cosas y otras serán de mi cosecha, pero en el fondo, las notas reflejan el contenido del artículo que ahora expongo.

Alguien ha dicho que “nuestro cristianismo es bastante superficial, muy de cuatro ritos, muy de cuatro ceremonias, muy de cuatro prácticas y bastante menos de principios y convicciones personales”.

Suena duro, pero algo de verdad sí parece tener, sobre todo en lo que se refiere a los principios y las convicciones personales. Tal es así que, damos la impresión de que cualquier cosa es adaptable al cristianismo y que todo vale con tal de que la gente se divierta. Si esto sigue así, por mal camino transitamos.

Ya anunciábamos hace unos días que este blog quería ser una ventana abierta al mundo con los ojos de Dios y que todo aquello que ocurriera en el día a día nos interpelaría y no pararíamos indiferentes.

Pues bien, unas nuevas elecciones generales se nos acercan en menos de dos meses y, desde las periferias, no queremos mantenernos al margen de este momento. Por eso, proponemos que lean y reflexionen las propuestas que Cáritas nacional nos hace de cara a las elecciones del 20 de diciembre de 2015.